Educar con el ejemplo: ¿Cómo funciona?

cómo educar a un niño

Junto al sentimiento de satisfacción que produce la noticia de ser padres, aparecen también las dudas de cómo ser la mejor figura paterna para ese ser indefenso que viene a este mundo.  Es por esta razón que debes saber que él aprenderá por modelamiento, es decir, por el ejemplo que le proporciones, lo que observe de ti y las palabras que te escuche decir, marcarán la línea para la respuesta que deseas obtener.

Está demostrado de acuerdo a estudios psicológicos y a grandes personajes de la psicología como Piaget, que los bebés desde que están en el vientre tienen la capacidad de comprender y sentir todo lo que mamá le transmite. En su etapa de crecimiento, las emociones como la felicidad o la tristeza, conocimientos a través de la lectura y la música, valores mediante las palabras que usamos para expresarnos con ellos y con las demás personas de nuestro alrededor, entre muchas otras cosas, marcarán la diferencia del ser que queremos formar.

Por lo tanto, debes tener en cuenta, para educar a tu hijo como un ser integral y con valores, que tú eres su modelo a seguir, su súper héroe, en pocas palabras su ejemplo. Lo que observe de ti y de tu comportamiento es lo que él tendrá tendencia a repetir, ya que la mente de los niños absorben todo lo que observan de los adultos que lo rodean, en especial de aquel que consideran es su guía.

Cuando están en su primera y segunda etapa, es decir, de bebés hasta los cuatro años aproximadamente, todo lo que hacen nos parece gracioso, desde los bailes hasta las palabras inapropiadas que se escapan de tanto oírlas en el entorno familiar, pero a medida que pasan los años y el niño va creciendo, empezamos a notar su comportamiento y a preocuparnos, muchas veces nos preguntamos por qué es así, sin darnos cuenta de que fuimos su modelo y que se encuentra siguiendo aquello que observó durante sus primeros años.

Coherencia en las Acciones y Acciones

Sin duda alguna los padres debemos ser coherentes con lo que deseamos, lo que decimos y lo que en realidad estamos haciendo delante de nuestros hijos, de nosotros depende su educación y formación.  El hogar es la base fundamental de los valores y es algo que debes recordar siempre.

Educar a tus hijos a través del ejemplo es la única forma de hacerlo, ya que ellos pueden escucharte, pero menos complicado es seguir tus pasos. Ten en cuenta estos consejos al momento de actuar y verás los resultados que obtendrás:

  1. No es lo que dices, es como actúas:  Muchas veces les pedimos que nos digan la verdad, les decimos que mentir es malo o que es algo que no debe hacer, pero sin darnos cuenta les enseñamos de manera inconsciente a hacerlo, por ejemplo, cuando estamos en casa y lo hacemos mentir porque no queremos recibir alguna visita, esto es una conducta que modelará más adelante. Debemos tener coherencia entre las palabras y los hechos, recuerda qué es lo que quieres en realidad.
  2. No Grites: Para que los hijos entiendan lo que les quieres decir no es necesario utilizar los gritos, simplemente con las acciones que tengas frente a ellos es suficiente para que aprendan lo que deben o no hacer. Este es un comportamiento que se repite, si el adulto grita, el niño también y también puedes hacer que tu hijo se calme si tú estás tranquilo. Una buena relación se basa en el respeto entre ambas partes.
  3. Ni las palabras, ni las normas, ni mucho menos los castigos: Simplemente debes saber que el niño aprende con tu ejemplo y que dependiendo de como te has comportado delante de él verás cuáles son los resultados. Las palabras las escuchan, pero no las internalizan, las normas las entienden, más no las siguen y los castigos sólo sirven para reprimir las emociones y posiblemente para confundirlos si tu ejemplo ha sido muchas veces lo contrario a lo que le pides.
  4. Asume la educación de forma consciente, se autocrítico y ten vocación de mejora: para darnos cuenta de aquello que estamos haciendo mal, es recomendable que tomemos nota en una libreta o agenda, así sabremos cuáles son esos comportamientos que no debemos repetir y tenemos que mejorar por el bien de nuestros hijos. Realiza este ejercicio y verás como cambia todo.
  5. Establece una relación de Amor: No debes usar la fuerza, ni castigar a los hijos, comprende que desde pequeños han modelado su comportamiento gracias a los padres. Conversa con ellos de lo que está bien hacer o de aquello que no, pero, sobre todo muéstrales con tu ejemplo aquello de lo que les estás hablando.  El respeto es la base de este consejo. Ponte en su lugar y que él vea el tuyo.
  6. Escucha lo que tiene para decir: Tu hijo tiene mucho para expresarte, es él quien te puede mostrar lo que estás haciendo adecuado o no, así que presta atención a lo que te dice. Respeta su opinión y explícale siempre el porqué de las cosas.
  7. Establece compromisos y cúmplelos: Nada más importante para la crianza de tu hijo que hacerle una promesa y cumplirla, de esta forma le estas demostrando que debe afrontar sus responsabilidades ante los compromisos que asuma. Lo educaras para ser honesto consigo mismo y con los que lo rodean.

Finalmente, ten en cuenta que los niños asimilan sus conductas por imitación y la primera figura que copian en sus acciones y actitudes es a los padres y familiares que les rodean. Debes educar en la libertad, responsabilidad y autonomía indicando normas y límites, pero recordando que siempre perdurará tu comportamiento por sobre las palabras.

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