Sarna en los niños ¿Qué sabemos sobre la escabiosis?

contagio por escabiosis

La sarna es una afección cutánea que pica causada por un ácaro diminuto llamado Sarcoptes scabiei que puede vivir y multiplicarse en la piel. No es una «infección»; es una «infestación», pero las dos palabras tienden a usarse indistintamente cuando se habla de sarna en los niños.

La escabiosis o mejor conocida como sarna es una de las enfermedades de la piel más frecuente en todo el mundo. Muchas personas comentan que han sufrido de escabiosis en diversas oportunidades a lo largo de sus vidas, pero muy pocas conocen realmente cuales son las causas frecuentes del contagio.

La sarna se transmite entre personas por contacto prolongado piel con piel. La sarna es extremadamente contagiosa y se propaga rápidamente en condiciones de hacinamiento, como hospitales, hogares de ancianos, guarderías y otras situaciones en las que las personas pasan largos períodos de tiempo en estrecho contacto entre sí.

Causa de la sarna en los niños

La erupción de la sarna en los niños con comezón se desarrolla cuando un ácaro hembra preñado se hunde en la superficie exterior de la piel y pone huevos. El sistema inmunológico humano es muy sensible a la presencia del ácaro y produce una respuesta alérgica masiva, que provoca un picor intenso. Aunque una infección típica incluye sólo de 10 a 20 ácaros, las personas son tan sensibles al ácaro que se crean cientos de lesiones cutáneas que pican. Sin tratamiento, la afección generalmente no mejorará.

Datos sobre la sarna en niños

  • Lo primero que se debe conocer es que la escabiosis es una enfermedad de la piel producida por un ácaro muy pequeño denominado Sarcoptes scabiei, esta infección se contagia a través del contacto piel a piel con una persona infectada, esto suele darse con mayor frecuencia en lugares cerrados, como en hospitales, guardería, entre otros.

  • La escabiosis en los niños es una enfermedad que no solo los afecta a ellos sino también a los adultos en casi todos los lugares del mundo.

  • Los síntomas más comunes de la escabiosis en los niños son: picazón intensa que suele ser más grave por las noches, erupciones con ampollas o desprendimiento y pequeñas líneas curvas en la piel.

  • Los lugares más comunes donde se evidencia la escabiosis en los niños son: en las muñecas y los codos, en los pliegues de las axilas, en los muslos, en la cintura, en el pene y el escroto.

  • En las niñas, la escabiosis suele aparecer con mayor frecuencia en el abdomen y los glúteos.

  • En los lactantes se puede ver afectadas por escabiosis las zonas de la cabeza, el cuello, las palmas de las manos y la planta de los pies.

  • Si su niño no ha tenido escabiosis en momentos anteriores los síntomas aparecerán entre 3 a 6 semanas después del contagio, pero si ha tenido esta enfermedad en otras oportunidades los síntomas serán notados pocos días después de contagiarse.

  • Es necesario acudir al médico si su niño presenta los síntomas mencionados anteriormente para que este le indique el tratamiento necesario para combatir la sarna.

  • Además se deben tomar medidas de higiene en casa como, lavar la ropa de cama y la del niño con agua caliente y plancharlas a temperatura alta con el fin de eliminar los ácaros que se refugian en ella.

  • Si tu hijo presenta escabiosis, no lo envíes a la escuela hasta que comience con el tratamiento o hasta que se le diagnostique que ya no posee la enfermedad.

¿Quién corre riesgo de contagio?

La sarna se ve en personas de todas las razas, de todas las edades y de ambos sexos. La sarna no es causada por la falta de higiene personal, aunque se ve con más frecuencia en personas que viven en condiciones de hacinamiento.

Signos y síntomas de sarna

Aunque todo el cuerpo puede picar, las ubicaciones más comunes de las lesiones de sarna en los niños mayores y adultos incluyen:

  • Las áreas entre los dedos (membranas de los dedos)
  • Muñecas internas, codos internos y axilas
  • Senos de mujeres y genitales de hombres
  • Ombligo
  • Abdomen bajo
  • Nalgas
  • Espalda de rodillas

En los niños pequeños, las lesiones de la sarna se ven con mayor frecuencia en:

  • Tronco, brazos y piernas
  • Cabeza y cuello
  • Palmas de las manos y plantas de los pies

Los signos más obvios de la sarna en los niños son protuberancias de color rosa a rojo, que pueden parecerse a granos o picaduras de insectos; debido al rascado, pueden tener costras. Sin embargo, la lesión reveladora de la sarna es la madriguera, que es pequeña, sutil y difícil de detectar.

Por lo general, una madriguera aparece como una línea fina, parecida a un hilo y escamosa (de 3 a 10 mm de largo), a veces con una pequeña mancha negra (el ácaro excavador) en un extremo. Una lupa de 2 o 3 aumentos puede ayudar a la hora de buscar madrigueras.

Imagen: Michael Geary / Public domain

Pautas de cuidado personal

La sarna en los niños requiere medicamentos recetados para detener la infestación. Una vez que tu hijo esté bajo el cuidado de un médico, hay pasos que puedes seguir para prevenir la reaparición de la sarna:

  • Los ácaros no pueden sobrevivir fuera del cuerpo humano durante más de 48 a 71 horas. Por lo tanto, lava toda la ropa, ropa de cama y toallas utilizadas por la persona infestada en las 72 horas anteriores en agua caliente y seca estos artículos en una secadora caliente.
  • Aspira todas las alfombras, tapetes y muebles tapizados y desecha las bolsas de la aspiradora.

Aunque la sarna es extremadamente contagiosa, generalmente requiere un contacto prolongado de piel a piel con una persona ya infestada. Normalmente, un apretón de manos o un abrazo rápido no propagarán la infección. Sin embargo, la sarna se transmite fácilmente a las parejas sexuales y a otros miembros del hogar. Con menos frecuencia, se puede contagiar al compartir toallas, ropa o ropa de cama.

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