Piel de embarazada en verano

Muchas mujeres embarazadas sufren de cloasma o manchas en la piel, las que aumentan con el sol. Por eso, es muy importante tomar las medidas de protección adecuadas para prevenirlas en verano.

Experto: María Aspillaga, dermatóloga de Clínica Alemana

Durante el período de gestación, suceden diversos cambios en el cuerpo de la mujer, los que se reflejan especialmente en la piel. Es por eso, que la embarazada debe tomar todos los cuidados en el verano, para así evitar cualquier tipo de complicación.

Es común que debido al sol se produzcan manchas cutáneas en las futuras mamás, llamadas cloasma, las que se ubican frecuentemente en las mejillas o zona supralabial, y cuya aparición está relacionada con los antecedentes familiares de melasma.

Entre las medidas de prevención está el uso de protectores solares de factor igual o superior a 30, idealmente 50, y la evasión de la sobre exposición a los rayos solares.

La hiper pigmentación o aumento del color de la piel sucede con mayor frecuencia en las embarazadas de cutis más oscuro o bien, en aquellas de piel clara pero de pelo castaño o negro.

Los lugares más comunes para que aparezcan estas manchas son el ombligo, las areolas de los pezones y la zona púbica; sin embargo, pueden también afectar al cuello, cara y otras zonas más extensas del cuerpo como brazos y piernas. Aunque el sol es positivo para el embarazo porque ayuda a sintetizar la vitamina D, se debe tomar en la cantidad y horario adecuado.

Usando poleras, sombreros, lentes y cremas protectoras evitarás que los rayos ultravioleta acentúen los problemas de hiper pigmentación que puedas presentar. Recuerda que no debes tomar sol en las horas cercanas al mediodía, entre las 10 de la mañana y las 5 de la tarde, tampoco puedes ir a un solarium.

Si quieres lucir bronceada, lo mejor es optar por un auto bronceante porque tiñen la capa superficial de la piel y no resultan tóxicas. Así podrás lucir un vientre bronceado, sin los efectos adversos que puede tener la radiación ultravioleta.

Si tomas vacaciones en la playa, no dudes en disfrutar de las ventajas que el aire marino traerá para ti y tu bebé como, por ejemplo, fortalecer el aparato respiratorio de ambos porque los prepara para ambientes contaminados y fríos.

Eso sí, pon atención a los rayos ultravioleta, usa crema protectora con filtro de protección solar de factor igual o superior a 30, idealmente 50, y evade la sobre exposición a los rayos solares, ya que cuando se reflejan en la arena, incrementan su potencia.

Recuerda que el protector siempre se aplica entre 15 y 30 minutos antes de la exposición al sol, retocándolo cada 2 horas.

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