Lo que nunca debes hacer con los bebés

doctor consultando a un bebé

En esta nota te contamos algunas prácticas que pueden ser perjudiciales para el bebé y que debes tomar en cuenta.

  1. Sacudir al bebé

Un recién nacido no controla los músculos de su cuello, por lo que un movimiento brusco podría hacer que el cerebro se golpee y se generen moretones por debajo de las meninges, rompiendo las fibras nerviosas. Agitar al bebé podría causar lesiones en sus vasos sanguíneos cerebrales con trágicas consecuencias neurológicas, traumatismos craneoencefálicos o hasta la muerte. Se han asociado enfermedades como la epilepsia o trastornos cognitivos con este tipo de movimientos.

  1. Arrullarlo en exceso

Los arrullos son muy importantes para calmar al bebé cuando llora. Algunas investigaciones han demostrado que cuando una mamá toma en brazos a su bebé su tasa cardiaca disminuye. El problema radica en que, al ser una instancia tan gratificante para el niño, causa una adicción que podría llevar a que el bebé crea que siempre debe llorar para que lo arrullen. Los padres deben fortalecer el vínculo con su bebé pero sin caer en extremos.

  1. Las caídas

Un bebé pequeño todavía está en etapa de desarrollo, por lo que sus huesos son muy frágiles aún. Por esta razón, una caída puede causar una severa lesión neurológica o, incluso, la muerte. Cuando los niños empiezan a caminar, las caídas son más seguidas y no tan graves; no obstante la proporción cabeza/cuerpo de un niño podría generar un traumatismo craneoencefálico con una caída fuerte. Los síntomas de una lesión grave son la pérdida de la conciencia y los vómitos.

  1. Desatorar al niño bruscamente

Si tu pequeño se ha atorado con algún objeto, debes ponerlo boca abajo, apoyado sobre tu brazo, con su pecho sobre la mano. De esta manera podrás inclinarlo y darle 5 golpes secos en la espalda con tu otra mano. Si esta medida no tiene efecto, debes colocarlo boca arriba y golpearlo 5 veces en la región alta del abdomen. Debes llamar de inmediato a una ambulancia y no intentar desatorarlo bruscamente, sacudiéndolo o retirando el objeto si el niño está despierto. Si se ha desmayado puedes tratar de retirar el objeto si lo puedes ver, pero sin obstruir su boca.

  1. Adoptar extremos ante el llanto

Algunas mamás llegan a ser muy sobreprotectoras y acuden al instante cada vez que el bebé llora. Como consecuencias, los niños son inseguros al crecer y dependen de sus padres. Por otro lado, hay mamás que dejan que el niño llore sin parar y no le prestan atención. El resultado es el desapego y el desarrollo de una personalidad fuerte, con el sentimiento de vulnerabilidad que causa el no poder apoyarse en nadie. Según los expertos, lo mejor es que la mamá deje que el niño tenga cierto grado de independencia pero siempre atenta para consolarlo si sufre.

  1. Exponerlo a la suciedad

De seguro muchas personas de tu entorno querrán tomar o tocar al bebé, pero debes procurar que quienes lo hagan tengan las manos limpias con un jabón antibacterial y que no esté en contacto directo con quienes tienen infecciones respiratorias o resfriados. Es recomendable que lo vacunes contra la tos ferina.

  1. Abrigarlo demasiado

Los bebés no pueden decirnos cuando tienen calor, por lo que es contraproducente abrigarlo en exceso.

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