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Trastornos del sueño ¿Cuáles son los trastornos del sueño más comunes en los bebés y en los niños?

Muchas veces tu bebé no duerme tranquilo, se queja, despierta varias veces en la noche y eso te preocupa. Por esto, Facemamá te explica en qué consisten los trastornos de sueño que pueden afectar a tu bebé.

• Apnea central del neonato

La apnea central del neonato se trata de pausas en las que los bebés dejan de respirar por algunos momentos mientras están dormidos. Respiran bien al estar despiertos, pero cuando se duermen comienzan a tener dificultades respiratorias.

Es una de las causas que más se asocia al Síndrome de Muerte Súbita Infantil, Muerte de Cuna o Muerte del Neonato durante el sueño. Tienen riesgo de padecer este trastorno aquellos neonatos que nacen muy pequeñitos con bajo peso y baja talla al nacer, generalmente son aquellos nacidos prematuramente que pesan alrededor de 1 kilo y medio.

También se da en pequeños que no fueron prematuros pero que sí tuvieron algún problema durante el nacimiento, es decir, alguna infección o complicación durante el parto.

“La muerte en el sueño en los bebés se produce porque aún están inmaduros y su organismo no detecta esa falta de oxigenación que provoca el dejar de respirar, no reaccionan y sucumben fácilmente”, explicó el neurofisiólogo, doctor Reyes Haro Valencia.

El especialista agregó que “después del primer año de vida ya hay un reflejo que les ayuda a responder a la falta de oxigenación. Se mueven, se activan, despiertan, lloran, algo hacen pero vuelven a respirar. Pero antes, particularmente entre los dos y los seis meses de vida son vulnerables y tienen estos factores de riesgo”.

Otro factor de riesgo es que sean hijos de madres adolescentes o de aquellas mayores de cuarenta años. También incide que la mujer haya consumido alguna droga durante el embarazo o haya tenido alguna complicación durante el mismo.

En el caso que la familia tenga antecedentes de algún deceso anterior por esta causa, aumenta aún más el riesgo de apnea y por ende la probabilidad de que puedan morir mientras están dormidos. Este es el trastorno que más frecuentemente se atiende en las clínicas de sueño en relación a los bebés.

¿Cómo detectar si el bebé está sufriendo apneas?
 
“A veces se puede detectar en casa si dejan de respirar. Esto se refleja en alguna parte del cuerpo que puede estar morada particularmente los dedos de las manos o pies y los labios. Estos son indicadores de que está dejando de respirar porque no tiene los niveles adecuados de oxígeno. En los hospitales se detecta más fácil algún evento de esta naturaleza, pero podemos estar atentos a los factores de riesgo. Se debe comentar al pediatra ya que hay tratamiento para estimular la respiración de los pequeños que presenten estas apneas”, comentó el doctor Reyes Haro.

• Insomnio

A partir del primer año de vida y particularmente en el segundo, comienza a haber una queja de insomnio, es decir, una dificultad para dormir.

Este trastorno se distingue en los pequeños porque se despiertan en algún momento de la noche y lloran desesperadamente demandando algo, lo que altera el sueño de los papás. “Lo que más provoca este tipo de insomnio es que no se respetaron los patrones de desarrollo normales del bebé y se le sigue alimentando en forma nocturna cuando ya no se debe hacer. Es por esto que a partir del sexto mes se recomienda ir disminuyendo la ingesta nocturna de alimentos y a partir del primer año ya no se les debe dar nada” señaló el especialista.

“El pequeño asocia el dormir con la alimentación o con la presencia de los padres, por eso es recomendable que a partir del sexto mes el bebé comience a independizarse y a distinguir cuál es su lugar para dormir. El objetivo es que no lo asocie con los brazos de papá o mamá o con dormir en la cama de éstos porque después cuando lo llevas a su cama o cuando despierta y no está mamá o papá, el biberón, el televisor o el juguete con el que se le enseñó a dormir llora demandando la presencia de estos estímulos” agregó el doctor Reyes Haro.

• Parasomnias

Se trata de un trastorno de la conducta durante el sueño asociado con episodios breves o parciales de despertar, sin que se produzca una interrupción importante del sueño ni una alteración del nivel de vigilia diurno. El síntoma suele estar relacionado con la conducta en sí misma. Es más frecuente en niños, aunque puede persistir hasta la edad adulta, donde tiene un mayor significado patológico.

“Se relaciona con alguna de las cuatro etapas de sueño conocidas y son trastornos que hacen que el niño haga algo extraño mientras está dormido: puede hablar, orinarse, levantarse a hacer cosas, etc.” , explicó el médico.

Son trastornos benignos de sueño que normalmente, cuando se alcanza la adolescencia, ceden, dejan de ocurrir y si persisten en la adolescencia y más aún en la edad adulta se debe sospechar de un trastorno neurológico conocido como epilepsia nocturna. Pero generalmente si se tienen medidas de higiene de sueño aprenderán a dormir mejor y desaparecerán más rápido estas parasomnias.

Parasomnias que observamos generalmente en la edad preescolar:
 
- Somniloquio: hablar dormido.

- Bruxismo: Rechinear los dientes o friccionarlos. Existe la idea de que el bruxismo está relacionado con parásitos intestinales y no es así.

- Eneuresis: Orinarse dormido.

- Sonambulismo o terror nocturno: Levantarse a hacer cosas dormido.

- Pesadillas: Cuando el niño está muy angustiado porque siente que algo le quiere hacer daño.

• Ronquido

Roncar no es normal. Si un niño lo hace indica que no está respirando bien mientras duerme.

Los niños que roncan lo hacen porque tienen crecidas las amígdalas, las adenoides, la campanilla, la lengua, el paladar blando, pudiendo ser una de ellas o todas al unísono.

“Ese crecimiento anormal hace que se relajen esas estructuras al dormir y al pasar el aire de la respiración, ésta vibra y como está en la zona acústica donde generamos los ruidos del lenguaje, se produce un ruido intenso”, señala el doctor Reyes Haro.

Es de mucho cuidado cuando se presentan tres o cuatro ronquidos en el niño y después se percibe un silencio. Esto, porque mientras se registra ese silencio, el tórax se sigue moviendo y el abdomen actúa como si siguiera respirando, pero no le está pasando aire. Ese silencio indica el tiempo que el niño dejó de respirar o apnea.

Después de ese silencio vuelve a haber un ronquido más intenso, hay tres o cuatro ronquidos, otra vez un silencio, un ronquido, un silencio. Cada silencio nos indica que está dejando de respirar y este es un problema serio que debe atenderse, es lo que se llama apnea obstructiva de sueño.

La apnea puede durar entre diez segundos y un minuto. Mientras más larga sea, más van a disminuir los niveles de oxígeno, lo que dificulta que el niño pueda llegar a una etapa profunda de sueño. A causa de esto no hay suficiente producción de la hormona del crecimiento, lo que genera que sean de menor estatura. La disminución de los niveles de oxígeno afecta el funcionamiento cerebral, por lo tanto, son niños que tienen alguna dificultad escolar, de aprendizaje.

¿Cómo noto si mi bebé tiene un trastorno del sueño?
 
- Si está muy inquieto cuando duerme, si le cuesta trabajo conciliar el sueño, si es mañoso luego de despertar en la noche y si le cuesta volver a dormir cada vez que lo intenta, entonces estamos frente a un problema de insomnio.

- Si tiene sueño excesivo en algún momento del día y si se queda dormido con facilidad a pesar de haberlo hecho el tiempo necesario durante la noche, podemos estar frente a un trastorno llamado hipersomnia o somnolencia excesiva diurna.

- Si hace cosas raras mientras está dormido como hablar, orinarse a menudo, sacudirse bruscamente e incorporarse a hacer cosas, podría significar que estamos frente a un trastorno de sueño.

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