Aunque cuando niñas nos encantaba vestir a las muñecas, nos damos cuenta que con un bebé de carne y hueso es un poco más complicado. Sigue estas recomendaciones para que esto no sea incómodo para ti ni para tu hijo.
Escoger la ropa: primero, tienes que tomar en cuenta las características de la ropa, que deben ser fáciles de poner y sacar. Son más cómodos los cuellos grandes o con cierre a presión; las mangas deben ser sueltas.
Basta con unos pocos botones, sobretodo en la espalda. Es más fácil poner la ropa de tela blanca como por ejemplo las confeccionadas con algodón o lana.
Mudar de ropa sólo cuando es necesario: si esta tarea te complica a ti y a tu recién nacido, es mejor evitar que se ensucie. Una buena opción es ponerle un babero durante y después de la comida.
Vestirlo en una superficie plana: como la cama o la cuna, es útil tener a mano alguna entretención.
Haz que sea divertido: mientras lo vistes puedes conversarle o jugar con él, así pondrá todo de su parte para que esta experiencia sea más amena.
Cómo poner la ropa: antes de ponerle una prenda que deba pasar por la cabeza, debes estirar la abertura del cuello con las manos, con esto evitas tener que tirar. Debes tener precaución de no pasar a llevar las orejas ni la nariz. Si la cara le queda tapada con la prenda, puedes jugar a esconderte y aparecer, mientras dices “aquí está”.
Cuidado con las mangas: mete tus dedos en ellas y saca las manitos del bebé, en lugar de tratar de empujar sus brazos por estos cilindros de tela.
Cierres: al subir o bajar un cierre, debes hacerlo lejos de la piel para no pellizcarlo.
Comentarios
tengo 30 semanas, y no se en que momento lavar la ropita que he comprado para el momento de nacer, he leido que se debe lavar con jabon neutro o dejar secar a la interperie ¿es cierto eso?, la debo plancha???.
Gracias