AsmaAlerta máximaSi tu hijo jadea o tiene dificultad para respirar, llama al doctor inmediatamente, a no ser que se le haya diagnosticado asma y ya sepas cómo tratarlo en casa. Síntomas comunes
El asma es una enfermedad provocada por una infección del tracto respiratorio superior o por una alergia. Es bastante común, aun así puede ser seria en la niñez. Afecta a los bronquiolos (pequeños pasajes de aire de los pulmones), los que se constriñen y se tapan con mucosa. Así mismo se puede inflamar el revestimiento interior de los bronquiolos cuando sobreviene un ataque de asma. Si esto sucede, el aire que tu hijo debe exhalar queda atrapado, imposibilitando la suficiente inhalación de oxígeno. Luego, ocurre la sofocación, la que deriva en pánico y, por ende, en mayor dificultad para respirar. Lo bueno es que hay tratamientos que alivian el episodio de asma y permiten que la respiración vuelva a lo normal. En los bebés y niños la causa más frecuente de asma es la infección de las vías respiratorias superiores, resfriados y gripes que atacan los pulmones y los pasos de aire. La alergia a perros y gatos es, seguramente, la segunda causa común de asma en esta edad. Algunos infantes tienen ataques de asma cuando sus vías respiratorias se irritan con material aéreo, como el humo del cigarrillo, polen y polvo. Otros sufren de asma relacionada con alergia a las mismas sustancias, sobre todo al polen y polvo. Algunos provocadores inusuales incluirían el esfuerzo físico, la exposición a materiales irritantes como el cloro, y alergias a medicaciones y picaduras de insectos. Esta enfermedad tiende a afectar a niños con familiares asmáticos, que padecen otras alergias, o eczema. Si bien el asma puede afectar a bebés, generalmente se diagnostica en los mayores de dos años. Muchos bebés menores de un año jadean por causas diferentes, como bronquiolitis. Al alrededor del cincuenta por ciento de los pequeños asmáticos, logra reponerse entre los cuatro y seis años. La otra mitad continúa con sus ataques y pueden desarrollar otras alergias. Lo que puedes hacerLa primera vez que tu bebé tenga un ataque de asma no trates de atenderlo en casa. Llama a un doctor en seguida o lleva a tu hijo a una sala de emergencias. Una vez que se le ha diagnosticado asma, sigue los siguientes pasos durante un ataque:
Lo que no hay que hacer
Lo que puede hacer el médicoSi tu niño aún tiene dificultad para respirar ya en el consultorio, el médico puede administrarle una dosis de un broncodilatador para abrirle las vías y posteriormente comenzar el tratamiento con esferoides. Si el ataque fuese más serio o difícil, el profesional quizás lo interne en el hospital, donde se le administrarán dosis mayores de drogas sin riesgos. En cuanto pase la crisis inmediata, el pediatra decidirá si tu hijo padece de asma besándose en los síntomas, en su historia clínica y en su respuesta a la medicación contra este mal. Puede ordenar una radiografía para descartar una infección del tracto respiratorio y, si existiese, tratará esta enfermedad. Lo que sucede despuésUna vez que el médico confirme el diagnóstico, trabajarán juntos para evitar futuros ataques. Lo primero (aunque es difícil) es tratar de identificar cualquier desencadenante del asma: ya sean sustancias o situaciones que provoquen la constricción de las vías y el acumulamiento de la mucosa. El especialista le puede pedir que haga un seguimiento cuidadoso del comportamiento y de los hábitos de su bebé: qué come y bebe, cuánta ejercicio hace, su estado anímico, etc., para ver cómo se relacionan con los episodios de asma. En algunos casos puede ser necesario que se haga análisis para tratar de identificar la sustancia enemiga. Pero, muchas veces, no se encuentran las causas, y los ataques ocurren sin discernir la razón. Probablemente el especialista recomiende remedios basándose en la severidad de un caso particular de asma. Muchos niños asmáticos necesitan usar el inhalador broncodilatador de forma intermitente. Los que sufren de asma crónica pueden utilizar de forma regular distintas drogas para tratar de evitar futuros ataques. Ciertas medicaciones pueden usarse tanto para prevenir como para aliviar los síntomas una vez que comienza el ataque. Hay niños que experimentan ataques luego de ejercicio extenuante, por lo que pueden tomar un medio preventivo para poder jugar, sin que les ocurra esto. Si ninguna de estas drogas ayudara a tu hijo, el médico puede recetarle un inhalador de esteroide como preventivo. La mitad de los niños se sobrepone a este mal, aproximadamente, alrededor de los cuatro a seis años. Otros pueden presentar una enfermedad crónica, lo que significa que la padecerán durante toda su niñez e, incluso, en algunos casos, en su adultez. Pero una vez que se aprende a manejar, enseñándole al niño cómo evitar cualquier provocador de asma y tomar las dosis correctas y el tipo adecuado de remedios, es posible vivir una vida sana y activa. Tú puedes contribuir a un ambiente hogareño libre de irritantes haciendo lo siguiente:
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