Piel escamosa o grasosa en la cabeza del bebé

piel escamosa o grasosa en la cabeza del bebé

Es posible que los papás la puedan notar la piel escamosa o grasosa en la cabeza del bebé e incluso en las axilas y otras zonas de pliegue del cuerpo del pequeño. Este tipo de afección es muy frecuente y se caracteriza porque el cuero cabelludo del niño pequeño llega a tener una piel escamosa y también seca.

Se parece a la caspa, muestra manchas de tipo escamoso o derechamente, costras gruesas, frecuentemente de color amarillo. Al contrario de lo que los papás suelen pensar es inofensiva.

Primeras manifestaciones de la piel escamosa o grasosa en la cabeza del bebé

Ésta es una de las tantas afecciones que afectan a los niños pequeñitos y por ende los papás tendrán que aprender a lidiar con ella pero para eso deben saber detectar la piel escamosa o grasosa en la cabeza del bebé. Así que les resultará útil saber que aparece la mayoría de las oportunidades durante los primeros meses de vida.

Por fortuna así como llega también desaparece y lo hace entre los 6 y los 12 meses, incluso puede permanecer por más de 1 año.

Confusión con otra afección

Es posible que el niño pueda presentar las mismas características de la costra láctea, en otras partes del cuerpo. Es así como aparece esta especie de caspa o escamas alrededor de las cejas o de las orejas del niño. Si bien esto es absolutamente factible de que ocurra es preciso señalar que recibe otra denominación y ésta es: dermatitis seborreica.

Causa de la piel grasosa

  • Este tipo de afección, así como otras, no tiene identificada una causa determinada. Lo que sí se sabe, es lo siguiente:
  • No es causada por falta de higiene.
  • Tampoco es producida por alergias.
  • No es contagiosa.
  • Es probable que no moleste para nada al niño pequeño; aunque si se volviera más intensa, podría causarle comezón.

El tratamiento adecuado para la piel escamosa o grasosa en la cabeza del bebé

En rigor los papás no necesitan hacer mucho puesto que en un momento determinado se irá definitivamente de la vida del niño. Sin embargo, es posible que a algunos papás esta situación los altere.

En este caso pueden lavarle la cabeza con más frecuencia y peinarlo en forma delicada, con un cepillo blando o con una toalla.

Existen papás que consideran al aceite como buen remedio, puesto que ayuda a “soltar” las escamas secas. Si lo usan le pueden frotar suavemente el cuero cabelludo al niño con un poquito de aceite puro y natural.

Resultan aconsejables, los aceites de almendra o de oliva.

Luego del frotamiento le debiesen dejar el aceite en el cuero cabelludo unos 15 minutos y después le quitarán las escamas con un peine de dientes finos o cepillo que sea blando. Posteriormente deberán seguir con el lavado usando un champú para bebés.

En ningún caso habrán de dejarlo con aceite en la cabeza porque le puede obstruir los poros y hacer que las escamas se adhieran.  Finalmente, podrían dejarlo algunos instantes con el champú puesto antes del enjuague, para que el aceite salga mejor.

La opinión médica

Los papás pueden hablar con el médico en caso de que la afección se vuelva intensa o se propague más allá del cuero cabelludo. Probablemente el especialista les recete un champú para la seborrea. Una crema con cortisona, si es que el cuero cabelludo está hinchado.

Medidas finales

Una vez que desaparece no es habitual que aparezca nuevamente. Aunque si lo que desean los papás es facilitar la caída de la piel muerta mientras la afección va desapareciendo, podrían lavarle la cabeza más seguido. Un lavado por dos o tres veces por semana con un champú suave debería bastar.



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