Imagen de una madre dando gaseosa a su bebé causa reproches en las redes

La responsabilidad que adquiere la madre al concebir a un hijo es sagrada. De ella depende su salud y su desarrollo intelectual y afectivo como un ser íntegro. Un error puede costarle la vida.

En la ciudad Santa Tecla, El Salvador, un hecho captó la atención de una fotógrafa que no pudo evitar registrar la escena y denunciarla a la comunidad.

“Ahora logré captar con el mayor zoom que pude una realidad nacional: ‘Darle Coca Cola a un bebé a las 9:00 am porque no hay leche’, escribió Liliana Bejarano.

“Importante reconocer que la pobreza es un ciclo que nunca se va a terminar si seguimos trayendo niños al mundo cuando no tenemos cómo mantenerlos”, agregó la usuaria de Facebook.

Es posible que el problema no sea la pobreza, sino la falta de educación. Una coca cola o gaseosa puede costar mucho menos que un vaso de leche.

En caso de ser un bebé de menos de dos años puede recibir gratuitamente la leche materna y si por algún problema de salud no la tiene, la leche en polvo en caja cuesta menos de dos dólares y rinde varios litros.

Si es niño mayor de dos años que todavía toma líquidos en mamadera, una alimentación equilibrada puede o no incluir leche de vacuno, que cuesta cerca de 1 dolar el litro. La leche de vacuno, dependiendo de su origen puede contener sustancias que no son recomendables para el niño. Eso lo determina el pediatra local.

Los que sí es seguro en ambos casos es que las gaseosas por sus tipos de azúcares en su mayoría no saludables o no naturales o en exceso, no son recomendables. Hay numerosa literatura médica publicada que no se recomienda dar gaseosas a los niños y si es un bebé menor de dos años con mayor razón. Puede generar severas enfermedades durante su desarrollo como obesidad, diabetes, caries, cáncer, etc.

“Una cantidad así (de una lata de gaseosa) de azúcar en un niño aumenta en 1.6 por ciento su probabilidad de ser obeso con cada lata de refresco”, escribió Niraj Naik, famoso por sus textos en torno a la nutrición y la sanación en su sitio The Renegade Pharmacist, citado por Amo Mama.

Cuando un menor toma mucha gaseosa puede sentir, dolor de cabeza, temblores, arritmia cardíaca, ansiedad, problemas para dormir o insomnio, depresión, náuseas y vómitos, disminución de la densidad de la masa ósea (por baja absorción de calcio) y reducción del apetito, de acuerdo a Mejor Con Salud.

En el caso de la fotografía compartida no estamos hablando de pobreza realmente. Se desconoce la situación.

Muchos lectores en las redes hicieron comentarios. “Un cartón de leche, de los más sencillos, anda entre los $0.40 y $0.60. La botella que tiene esa señora no es de las de cora, sino de las que valen casi el dólar”, escribió Andrea Escalante, según Amo Mama.

“La pobreza no necesariamente quiere decir ignorancia, pero creo que o está pecando de ignorante o de cómoda (recalco el creo, porque no la conozco). Llámame insensible, pero necesitaría más información para juzgar si es mala madre por necesidad o ignorancia”.

Jose Nolasco dijo: “La pobreza mental es la más destructiva”.

“Pues yo no la juzgo y si puedo acercarme a darle consejos y una ayuda lo hago”, concluye Leyza.


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