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Preocupantes estadísticas En palabras del doctor Carlos Hinzpeter, por cada niño que fallece a causa de una asfixia por inmersión: Cuatro quedan con daño neurológico permanente. En Chile, tres niños al día resultan con este estado. 160 tienen que ser hospitalizados. Dos mil consultas deben atenderse en los servicios de urgencia. |
Actualmente el mercado ofrece distintas alternativas para una seguridad máxima en tu piscina. Una de las más conocidas es la reja, que debe rodear por completo el recinto y cuya altura aproximada debe llegar a un metro y 30, con una separación de ocho centímetros entre los barrotes. Además, se debe evitar dejar cualquier elemento que le permita al niño saltar la protección y sufrir de igual modo un accidente.
Frente a esta inquietante situación, Hemel Producciones trajo a Chile un moderno dispositivo que en Canadá obtuvo el prestigioso Premio a la Innovación en 2004. Se trata de Safety Turtle, una alarma que te indica el momento preciso en que tu hijo se ha sumergido en el agua.
Safety Turtle consiste en una pulsera con forma de reloj y una entretenida tortuga que debes colocarle al niño en su muñeca. Se sujeta gracias a una llave especial que por medio de un solo clic, mantiene el brazalete asegurado al pequeño.
A su vez, el dispositivo está conectado de forma inalámbrica a una Estación Base. Ésta puede colocarse hasta 60 metros de la piscina; en caso que no tengas enchufes cercanos o te encuentres en una laguna, posee una batería que puedes recargar en el auto.
Cuando tu niño comience a utilizar la pulsera, verás que “si se salpica con agua no pasará nada, sino que en el momento en que se hunda en la piscina, comenzará a sonar una alarma que llega a 110 decibeles y que no cesa hasta que acudas junto a él, le saques la pulsera y la seques”, precisa el médico. Es decir, si tu pequeño se lava las manos o juega con un regadío, Safety Turtle no te alertará, ya que no posee falsas alarmas.
Al adquirir este producto podrás notar que la Estación Base no tiene vencimiento, aunque si las pulseras. Éstas se cambian cada cinco años, periodo aproximado que dura la batería que contienen, precisamente porque antes de los 12 meses es muy poco probable que el niño caiga al agua, ya que no camina. “El riesgo se suscita a partir del año de vida y hasta los seis, puesto que habitualmente un niño de cinco o seis años sabe nadar”, acota el pediatra y experto en seguridad infantil.
Debes poner mucha atención con el color de la pulsera, ya que debe ser igual al que ostenta la tortuga de la Estación Base. Es posible que un vecino también cuente con Safety Turtle, y si son del mismo color, cuando su hijo tome contacto con el agua sonará tu alarma también. La idea es que no interfieran las señales.
Asimismo, y si tienes más hijos o deseas proteger a sus primos o amigos cuando vayan a la casa a jugar en la piscina, puedes adquirir una serie de pulseras y hacerlas funcionar con la misma Estación Base. Eso si, deben ser todas del mismo color.
Cuidado con los mitos
El doctor Carlos Hinzpeter explica que existen muchos mitos en relación a la seguridad en las piscinas. Uno de ellos es creer que los menores aprenden a nadar a los dos o tres años de edad. “Un niño menor de seis años que se cae a una piscina, con zapatillas y ropa, aunque sepa nadar; entre el susto, el agua fría y lo que pesa su ropa, se va a ahogar igual”, precisa el especialista.
Algunos padres creen que con sólo estar atentos a los ruidos que emiten sus hijos mientras juegan en la piscina es suficiente. El médico insiste en que los niños se ahogan en silencio, es decir, “tratan de gritar, pero al hacerlo debajo del agua llenan su vía respiratoria superior y como un mecanismo de reflejo, la entrada a la vía respiratoria se bloquea, y no puedes sentir sonido alguno”.
Otro de los mitos en relación a las piscinas y la seguridad en ellas, es creer que observando a lo lejos, los niños estarán a salvo. Lo cierto es que se debe estar atento al borde, ya que de caer, en dos minutos el niño se encontrará en el fondo. Por otra parte, sólo de cerca podrás ayudarlo de suscitarse alguna emergencia.
Asimismo, prevé que el agua se encuentre transparente y no sólo en verano. Las estadísticas señalan que un 30 por ciento de los accidentes en piscinas ocurren en invierno.
Debes poner atención a los salvavidas y alitas, ya que en palabras del doctor Hinzpeter, no sirven. A su parecer, los únicos útiles son aquellos chalecos de tipo profesional que son capaces de hacer flotar al niño y ponerlo boca para arriba.
Las piscinas seguras tampoco deben contar con lonas protectoras porque no sirven. “Cuando el niño se cae, no vuelve a salir por el mismo lado, entonces se ahoga. Hay que tener la preocupación de ponerla y sacarla todos los días, lo que nunca se hace”, explica el pediatra.
Sin falsas alarmas
Una de las garantías de Safety Turtle es que no suena a cada instante como puede ocurrir con aquellas alarmas de seguridad que se colocan al centro de la piscina, ya que muchas veces se activan tan sólo cuando el niño sumerge un pie o una mano en el agua. Este dispositivo se activa al momento en que el pequeño se sumerge en la piscina o laguna y no para de sonar hasta que un adulto concurra a ver qué sucede.
Si bien nada supera la supervisión de los padres, Safety Turtle es un aparato que “tecnológicamente, es de altísimo nivel. Todos sabemos que un celular falla al caer al agua, sin embargo, este es un producto electrónico que está hecho para funcionar allí”, precisa el especialista.
Si deseas adquirir Safety Turtle, puedes escribir a [email protected] o visitar la tienda online de Hemel en su página web. Allí encontrarás distintos productos y facilidades de pago.
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Seguridad máxima en tu piscina