Los juguetes son la entretención de los niños, pero en ocasiones cuando ellos están solos o cuando el juguete es inapropiado para la edad del pequeño, se producen algunos lamentables accidentes, por lo que es fundamental que estés atenta cada vez que van a jugar.
Claramente, no siempre podrás estar pegada a tu hijo, por lo que es muy importante que antes de entregarle cualquier objeto leas las instrucciones. Así podrás evitar que tus hijos utilicen aquellos juguetes no indicados para su edad. Esta determinación etaria está dada por las habilidades físicas y mentales que desarrollan los niños, que les permiten aprender a usar el juguete.
También es necesario revisar las advertencias de seguridad del juego y enseñárselas al niño si es más grande. Hay que tener cuidado, no sólo con las piezas pequeñas, sino que también con los productos y elementos químicos que lo componen.
Juguetes de los bebés
Cuando tu bebé tiene sólo unos meses, lo más indicado son aquellos juguetes de plástico que le sirven para apretar, hacer ruido y no tienen piezas pequeñas.
Otro elemento importante en la elección de móviles y juguetes para tu hijo son las cintas y cordeles "porque cuando los bebés las toman se pueden estrangular con ellas. De hecho, la mayoría de los juguetes nuevos vienen con colgantes muy cortos, no con grandes hilos que el bebé pueda sacar cuando ya comienza a tomar cosas, como sus móviles”, explicó el Médico Jefe del Departamento de Urgencia Escolar de Clínica Alemana, Guillermo Correia Dubos.
Es común que los niños menores de tres años se lleven todo a la boca, por lo que están prohibidos los juguetes con piezas pequeñas. A veces el ojo de un peluche puede causar un gran problema. Si tu hijo es mayor, igual debes recordarle no echarse cualquier objeto a la boca y no correr cuando tengan algo, porque se lo pueden tragar.
Juguetes y niños más grandes
Si es un poco más grande y ya juega a preparar comida en el patio, antes verifica que no exista alguna hierba o piedra que le pueda causar cortadura, intoxicación o asfixia.
Lo ideal es que el lugar donde guardes los juguetes sea un clóset o alguna caja sin tapa. Nunca deben quedar guardados en bolsas de plástico, porque al sacarlos se pueden asfixiar. Además, si hay niños de distintas edades en la casa, guarda los juguetes de cada uno aparte.
Si estás emocionada por el regalo de tu hijo, recuerda que debes sacar y botar el envoltorio. Si no quieres tirarlo, déjalo en un lugar donde no lo alcance, sobre todo si es menor de tres años.
Si a tu hijo le gusta jugar a los policías o a los indios, recuerda verificar que no existan objetos que hagan daño al ser lanzados o que tengan extremos con filo que puedan causar algún corte.
Si tienes dudas respecto a los juguetes adecuados según la edad, te entregamos una lista que te puede guiar:
Desde 0 a 1 año:
Lo principal es que llamen su atención, con colores fuertes o sonidos, y estimulen el desarrollo de sus sentidos.
Juguetes con formas sencillas, de preferencia de plástico.
Cascabeles o sonajas, y juguetes que pueda apretar. Recuerda que no deben tener piezas pequeñas.
Móviles con colores fuertes y con sonido, recuerda que deben estar colgados lejos del bebé y tener cintas cortas.
De 1 a 2 años:
En esta edad, lo más importante es la seguridad y la capacidad de llamar la atención de los pequeños.
Muñecos y peluches sin partes pequeñas o desmontables.
Tableros musicales, con sonidos de animales y melodías.
Carritos o juguetes que pueda tirar y, también hacer ruido.
Teléfonos que hagan ruido, pero sin piezas pequeñas.
Si le vas a regalar un andador, recuerda vigilarlo siempre de cerca, ya que puede adquirir velocidad, se puede tropezar o andar por un terreno disparejo, lo que puede provocar una caída.
De 2 a 5 años:
A esta edad los niños comienzan a imitar a los adultos, por lo que los juguetes deben permitirle experimentar y realizar estas actividades de repetición.
Lápices de muchos colores, que no sean tóxicos, ya que tienen tendencia a llevarse cosas a la boca.
Pizarras y libros de cuentos cortos.
Herramientas de plástico y elementos de cocina, sin bordes filosos, que imiten las actividades del hogar.
Triciclos.
Rompecabezas con piezas grandes, para que no se las eche a la boca.
Artículos musicales que tengan melodías.