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Semana 40 de Embarazo

Mamá:

El cuello del útero estará más flexible y aprontándose para el parto, mientras tu vientre comienza a descender. Podrás notar que las contracciones se presentan con más fuerza, aunque no debes equivocarte, pues las reales suelen ser mucho más homogéneas. Para no confundirlas tienes tomar nota del momento en que empieza cada una, y por cuánto se entienden. Las contracciones van aumentando en intensidad y frecuencia, y se prolongan por 30 ó 60 segundos.

Para que estés más preparada para el gran día es necesario que tengas presente las señales que te indicarán que el parto se avecina. Si pierdes sangre roja, rompes bolsa o adviertes contracciones regulares y potentes, que no se alivian aunque cambies de posición, es primordial que te comuniques enseguida con tu doctor, pues posiblemente te encuentre en labor de parto.

Tu bebé ya se encuentra en posición fetal y se dispone a salir. Su peso es mucho mayor y sentirás cómo presiona tu vejiga, lo que seguramente te producirá reiteradas ganas de orinar.

En esta semana tu cuerpo ya ha experimentado innumerables cambios. Tu vientre ha crecido de manera extraordinaria, tus pechos son más grandes y tu ombligo sobresale de tu panza. Percibirás tu piel más tensa y con picazón, sobretodo en tu vientre, pues su dimensión es ahora mayor. Notarás además que tus pies y tobillos están inflamados, aunque es algo normal. Para aliviar estas molestias, coloca tus pies en alto y descansa el tiempo que estimes necesario.

Reposa y toma las cosas con calma, es esencial que en estos últimos días descanses y te prepares para todo lo que conlleva el parto, que cada día está más cerca.

Bebé:

A partir de ahora, tu bebé puede nacer en cualquier instante. Sin embargo, si no nace dentro de la semana 40 de embarazo, no tienes que afligirte, pues sólo el cinco por ciento de los niños nacen en la fecha estimada.

Si tu hijo está de término, ya posee el tamaño adecuado, y se encuentra preparado para venir al mundo. Gran parte de la sustancia grasosa que lo cubría, denominada vermix, se ha disipado, aunque es posible que aún posea restos, en especial en sus pliegues. Asimismo, ya tiene pelo y uñas algo largas, incluso podría haberse arañado.

Tu bebé mide entre 48 y 53 centímetros, y pesa entre 3 y 4,5 kilogramos. Tus citas al médico serán más constantes, pues es necesario garantizar que no exista ningún inconveniente. De todos modos, pregunta sobre la frecuencia que deberían tener tus controles pre natales.

Aún es un misterio qué inicia el parto. No obstante, se sabe que los pulmones del bebé y tu placenta tienen mucho que ver en aquello. Cuando los pulmones están desarrollados, secretan una proteína al líquido amniótico que cambia la producción hormonal. Así, la placenta reduce la emanación de progesterona e impulsa la producción de oxitocina.

La oxitocina regula las contracciones del útero y señala si ocurrirá el parto. De igual manera, aísla tus recuerdos y te ayuda a evadir el dolor, para así fomentar la unión entre tú y tu hijo. En este período ya puedes ver nacer a tu bebé en cualquier momento, por lo que es esencial que tengas todo preparado para el gran día.

Tips:

En esta semana procura relajarte y darte pequeños gustos. Puedes ir a la peluquería, hacerte una manicure, o bien, acudir a algunas sesiones de masajes. Dile a tu pareja que te regalonee harto, pues debes estar tranquila y disfrutar tus últimos momentos de soledad, antes de que nazca tu hijo.

feto de 40 semanas



 

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