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Semana 33 de Embarazo

Mamá:

Es posible que percibas contracciones más intensas, pero si éstas no superan las cinco en una hora, considéralo algo normal. También advertirás que tus senos suturan líquido, a medida que te acercas al parto. Éste se denomina calostro y constituye el primer alimento que tendrá tu bebé, antes de que produzcas leche.

Alrededor de esta semana, algunas mujeres embarazadas sufren de síndrome del túnel carpiano, una inflamación inusual de los nervios de las muñecas. Puede que sientas dolor, hormigueo y adormecimiento en las muñecas y los dedos de las manos, producto de la retención de líquido. Para atenuar las molestias por las noches, debes evitar presionar tus manos y muñecas; mientras que por el día es recomendable usar muñequeras, o tratar de mantener las manos estiradas.

Ahora sentirás los movimientos de tu bebé con más claridad, sobre todo sus patadas. Si adviertes en este período un aumento repentino de peso, dolores de cabeza o molestias en la visión, debes consultar de inmediato con un especialista, pues esto puede ser un indicio de preeclampsia, una enfermedad sumamente peligrosa para ti y tu hijo, ya que eleva la presión arterial.

Algunos entendidos en el tema aconsejan realizarse masajes en el perineo, la zona que rodea la vagina, para evitar desgarros en el parto. Aunque suene incómodo para algunas mujeres, si deseas hacerlo, este es el momento ideal para comenzar.

Lávate las manos, y recuéstate en un sitio cómodo con las piernas separadas. Masajea el área del perineo con tus dedos, aplicando aceite de vitamina E o aceite de oliva puro. Coloca tus pulgares alrededor de 2.5 a 4 centímetros dentro de tu vagina. Presiona hacia abajo, en dirección al recto, y hacia los costados al unísono.

Sigue con este ejercicio de manera suave pero con solidez, hasta que percibas un leve hormigueo. Continúa durante dos minutos más, hasta que esta sensación comience a disiparse.

Masajea lentamente la zona baja del canal vaginal, colocando tus dedos en los costados de este conducto; tira los tejidos hacia delante, de igual manera que lo haría tu hijo durante el parto. Realiza esto por tres o cuatro minutos. Es importante hacerlo de manera suave, puesto que son tejidos muy sensibles. Durante los masajes no presiones la uretra, el área por donde sale la orina, ya que ello puede provocar infección o irritación.

Bebé:

Tu hijo pesa entre 2 y 2,2 kilos, y mide entre 39 y 44 centímetros. Ha crecido mucho, y ya le es difícil desplazarse con libertad en el líquido amniótico, por ello es usual que permanezca sólo en una posición, generalmente volteado, con los pies mirando hacia arriba. Se mantiene dormido casi todo el tiempo; sus pulmones están más menos desarrollados, y se preparan para la vida en el exterior.

Tu bebé ha experimentado un gran incremento de su cerebro en este período, por lo que en los últimos días su circunferencia craneal se ha acrecentado cerca de 1,25 centímetros.

Gracias a la gran cantidad de neuronas en el cerebro, ya puede escuchar, sentir y reconocer formas. Sus cinco sentidos ya están funcionando. Sus pupilas pueden advertir la luz y contraerse o dilatarse, saborea el líquido amniótico que lo alimenta, puede sentir cuando succiona su dedo, y escucha los sonidos de tu voz y tu corazón. En estos momentos no posee aire para percibir olores, pero si tuviese podría sentirlos.

De acuerdo a investigaciones, los bebés realizan Movimientos Oculares Rápidos (MOR), que presumiblemente son una señal de que están soñando. Aunque sus experiencias son casi nulas y es un misterio saber qué sueñan, esto constituye un papel significativo en relación a la estimulación y el crecimiento del cerebro.

Como ha ganado peso, el aspecto de su piel es más regular y menos arrugado. Gran parte de sus huesos se están fortaleciendo, aunque los de su cabeza aún se mantienen blandos y están separados, lo que les permitirá estrecharse al atravesar el canal vaginal durante el parto. Esta presión en ocasiones hace que los bebés nazcan con la cabeza en forma de cono, aunque es normal, y tomará un aspecto adecuado con el tiempo. No obstante, estos huesos no se unirán por completo hasta los 9 o 18 meses de vida.

Tips:

Es momento de que pienses en qué vas a usar el día en que nazca tu hijo. Debes elegir una vestimenta cómoda y agradable para este acontecimiento. Es importante definir estos detalles antes del gran día, para que todo sea más fácil para ti y tu pareja.



 

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