Inicio > Semanas de Embarazo > 36 semanas de Embarazo

36 Semanas de embarazo

Mamá:

En este período ya habrás subido unos 12 ó 13 kilos, y es posible que en lo que resta de tu embarazo aumentes un kilo más, aunque esto es variable, pues no todas las mamás engordan en esta fase. Sentirás menos apetito ahora que tu hijo ha crecido, ya que presiona más tus órganos internos. Es recomendable que consumas pequeñas porciones de comida, varias veces al día.

Tu útero aprieta con más intensidad tu vejiga, y sentirás muchos deseos de orinar. Asimismo, te será más difícil respirar, ya que tu útero ha aumentado unas 15 veces su tamaño inicial, y al ubicarse bajo las costillas, oprime tus pulmones.

Es posible que tu bebé encaje su cabeza en la pelvis, disminuyendo tu sensación de acidez y de ahogo. Este acontecimiento, denominado encajamiento, sucede antes del parto, y puede que aumente la presión en la zona inferior del vientre, lo que te dificultará el poder caminar. La incomodidad hace que algunas mamás piensen que el bebé se va a caer, pero esto no sucederá, ya que sólo se está acomodando para venir al mundo.

Las contracciones de Braxton Hicks se presentarán ahora con más frecuencia. Si adviertes que éstas son cada cinco minutos, es necesario que llames a tu doctor de inmediato. De igual manera, si notas que la actividad de tu bebé ha disminuido, o tienes hemorragia vaginal, fiebre, dolores de cabeza, dolor abdominal, cambios en la visión, o goteas líquido amniótico, es primordial que acudas enseguida a un centro médico.

Probablemente sufras de inflamaciones por el exceso de líquido. Para aliviar estas molestias es aconsejable que reposes el tiempo que sea conveniente, colocando tus pies en alto o recostándote sobre tu lado izquierdo. Dichas posturas restablecen la circulación sanguínea, desplazan el líquido que se acumula en tus extremidades.

Es importante que comprendas que el tomar mucho líquido no influye en estas molestias, al contrario, esto favorece el movimiento intestinal y la eliminación de los residuos por medio de los riñones, además conserva el volumen de la sangre.

Es muy común que en la última etapa de tu embarazo suelas olvidar las cosas. Estarás más distraída y despistada, pues tu preocupación hoy se centra en los cambios que pronto experimentará tu vida. Asimismo, la falta de sueño, contribuye a este sentimiento de distracción.

Trata de descansar lo más posible, ya que después de que tu hijo nazca, puede que no duermas más de cuatro horas diarias. Procura tener bien preparadas tus cosas para ir al hospital, chequea todo antes del gran día. Estas últimas semanas te pondrán más ansiosa, ya que tu hijo se apronta a nacer, además percibirás más cansancio que antes, pues tu peso es mucho mayor.

Bebé:

Tu bebé mide entre 40 y 48 centímetros, y pesa entre 2,6 y 3 kilos. Ha aumentado mucho de tamaño y ya no se mueve con la misma libertad de antes, pues el espacio en tu útero se ha reducido. Su carita se ve más rosada, y de un momento a otro descenderá a la pelvis, lo que aliviará la presión que ahora sientes y permitirá que tu respiración se normalice.

Está botando de a poco el vello que lo cubría. Asimismo, está eliminando lentamente la sustancia grasosa que envolvía su piel, denominada vernix caseosa, y que lo acompañó mientras flotaba en el líquido amniótico.

Luego de nacer notarás que tiene los pañales manchados con un elemento oscuro, llamado meconio. Éste está formado por todo lo que tu hijo ingiere antes de nacer, como el líquido amniótico, la vernix caseosa, su vello, y otras secreciones. Estos desechos tienen un aspecto negro o verde muy oscuro, y constituyen lo primero que tu hijo eliminará al venir al mundo.

Tu bebé se ve mucho más robusto, pues ha acumulado más grasa, y al término de esta semana ya estará desarrollado por completo. Si naciera antes de la semana 37 se estimaría prematuro; pero desde la semana 37 a la 42, se considera a término.

Es posible que tu hijo ya haya tomado la posición que tendrá al nacer, con los pies mirando hacia arriba. No obstante, si aún no se voltea en la semana 37, es probable que tu doctor te recomiende realizar una versión cefálica exterior. En este procedimiento intentará rotar desde la parte externa de tu vientre a tu bebé, para que adopte la posición que debe tener al nacer.

Tips:

Esta es una ocasión perfecta para que te pongas de acuerdo con tu médico sobre cómo te comunicarás con él cuando llegue el momento de dar a luz. Si estás muy nerviosa por lo cercano del nacimiento de tu hijo, puedes conversar con otras mamás para que conozcas sus experiencias acerca del parto. Es esencial que estés tranquila y confiada en esta última fase.

 

Enlaces Relacionados

 

Comentarios


Facemamá TV