Angioma cavernoso

bebé acostado

Algunos niños nacen con una especie de lesión rojiza en su piel, se trata de un angioma o hemangioma que por lo general aparece desde el nacimiento, afectando con mayor frecuencia a las niñas. Los angiomas pueden salir en cualquier parte del cuerpo y se localizan en la piel o debajo de ella.

Los angiomas son lesiones que pasan por diferentes etapas de crecimiento, hasta llegar a una fase de estabilización que causa una regresión, es decir, el organismo se encarga de su desaparición. Es recomendable que los padres visiten a un especialista cuando su hijo presente este tipo de manchas, para evitar tratamientos innecesarios que pueden acarrear efectos secundarios o complicaciones.

El angioma cavernoso puede causar daños en el hígado, ojos y cerebro de un bebé, y aunque los síntomas nunca son claros los especialistas aseguran que puede tratarse de una mutación genética que se produce durante el embarazo, exactamente en los genes del cromosoma.

¿El angioma puede causar dolor?

El dolor que causan los diferentes tipos de angiomas suelen ser asociados a la ulceración que se presenta durante el desarrollo de estas manchas.

Los hemangiomas que se ulceran provocan un dolor tan severo hasta el punto de impedir el sueño; este tipo de complicaciones producen dolencias cuando el angioma ocupa gran parte del hígado.

Cuando no tiene tendencia a la desaparición pueden tratarse con láser, infiltraciones de corticoides, propranolol tópico o por vía oral.

Existen tres tipos de malformaciones que deben ser determinadas a tiempo para frenar posibles alteraciones o crecimiento en la piel del niño:

  • El angioma cavernoso: es profundo y provoca prominencias sobre la piel del bebé.
  • El venoso: afecta las venas y también causa una protuberancia sobre la piel.
  • Las manchas de vino de Oporto: se encuentran en el bebé desde su nacimiento, aparecen en la superficie de la piel y son totalmente planas.

Los angiomas internos se pueden ubicar en el sistema nervioso central, el hígado y el intestino, dichas manchas son determinadas a través de estudios microscópico, y por general se acude a éste estudio cuando un padre acude a la clínica por anomalías en el bebé.

Las manchas internas aparecen dentro del organismo como un plexo de arterias, venas y capilares que cubren la superficie del cerebro, el tamaño puede variar según el lugar donde se encuentre.

Las malformaciones internas pueden provocar diferentes alteraciones en el organismo, entre ellas convulsiones, por esta razón los padres deben estar alertas a cualquier síntoma que refleje su bebé, en el caso de ser niños menores a un año el llanto y los quejidos pueden ser un sinónimo de alerta.

¿El angioma cavernoso es un tumor?

Cuando los doctores hacen referencia a un tumor benigno es porque dicha multiplicación de células no invaden los órganos adyacentes, como haría un tumor maligno (cáncer) que sí destruye todo lo que encuentra a su paso; lo que quiere decir que los padres no deben sentir preocupación por el término que utiliza el pediatra para referirse a dicha malformación.



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