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Todo sobre la piel de los recién nacidos

 Las principales diferencias, en líneas generales, entre la piel de un recién nacido con la de un adulto son: la piel del recién nacido es más delgada, tiene menor cantidad de pelos y las uniones entre las distintas capas son más débiles, lo que significa mayor susceptibilidad tanto a infecciones bacterianas como a traumatismos.

 

 Produce, también, menor secreción de sus glándulas sebáceas y tiene una reactividad vascular aumentada. Aunque es más sensible a irritantes externos, reacciona menos a alérgenos de contacto.

Situaciones normales en la piel del bebé que una madre debe conocer para no asustarse

El primer mes es una época de adaptación, la que tiene reacciones consideradas normales, pero hay otras patologías que a veces se confunden.

Empecemos por las situaciones normales que no requieren tratamiento. Las más importantes son:

Vérnix Caseoso: Al nacer, las guaguas están cubiertos por una sustancia gris blanquecina y aceitosa que cubre la piel; se cree que es una protección mecánica dentro del útero que tiene algún papel contra las infecciones.

Lanugo: Es un vello fino, suave y claro que cubre la espalda, los hombros y la cara. Luego de las primeras semanas es reemplazado por vello y pelo terminal en el cuero cabelludo.

Descamación de la piel: Se ve en la mayoría de los recién nacidos normales, es fina y discreta, localizada o generalizada. Se inicia después del día y medio de vida y es máxima al octavo día. Desaparece espontáneamente a las 2 ó 3 semanas. Si ocurre en el momento de nacer no es normal, y puede indicar algún trastorno nutricional ocurrido dentro del útero o ser indicio de otra enfermedad.

Ictericia: Se observa en 6 de cada 10 recién nacidos y con mayor frecuencia en los prematuros, poniendo de color amarillo la piel y parte blanca de los ojos. Por lo general, se inicia al segundo día de vida y alcanza su máxima actividad al cuarto día, desapareciendo en forma gradual entre los días diez y quince. La ictericia temprana o sobre los valores normales significa patología y debe estudiarse. En el caso de los prematuros la ictericia es más precoz, más elevada y dura más tiempo en ser erradicada.

La Mancha Mongólica: Es una mancha azul grisácea y de tamaño variable, que no se explica claramente. La mayoría de las veces está en la región lumbar baja, pero también puede verse en otros lugares. Es frecuente en nuestra raza latina. Generalmente desaparece alrededor de los dos años.

Millium del recién nacido: Los taponamientos de las glándulas sebáceas son verdaderas micro-pápulas amarillentas localizadas en el dorso nasal, frente, mejillas y labio superior del recién nacido. Se resuelven en forma espontánea en las primeras semanas.

“Pubertad en miniatura”: Presenta características similares a las de la pubertad, debido a las hormonas maternas y placentarias. En el niño hay pigmentación del escroto y de la línea alba. En la niñita, aumenta el volumen de los labios mayores con flujo vaginal cremoso y blanquecino, a veces hemorrágico. En ambos sexos puede haber turgencia y secreción de las glándulas mamarias.

Fenómenos de inestabilidad vasomotora: La inmadurez de los centros cerebrales provoca una serie de manifestaciones. Al nacer, la piel presenta un rojo púrpura más pronunciado en las extremidades, el que cambia rápidamente a un tono rosado, salvo en las manos, los pies y los labios donde la transición es más gradual. Lo más sobresaliente es la tendencia de las manos y pies a ponerse morados o el llamado cutis marmorata.

Trastornos corrientes, que no siempre significan enfermedad, pero que es fácil confundir

El eritema tóxico: Es una erupción muy frecuente, que se da entre el veinte y el sesenta por ciento de los recién nacidos, siendo rara en los prematuros. No se conoce la causa, se inicia entre el primer y el cuarto día, presentando cuatro tipos de lesiones, en combinación y número variable: máculas o manchas rojas, ronchas, pápulas y póstulas. Se pasan solas entre el séptimo y décimo día. No compromete plantas ni palmas. Generalmente el diagnóstico es simple, pero la presencia de pústulas obliga a diferenciarlos de una infección más complicada.

La miliaria: Es una erupción vesicular producto de la obstrucción de los conductos por tapones. La retención de sudor es frecuente, mayormente en bebés prematuros. Se presenta de dos maneras: la cristalina o sudamina con vesículas claras de uno a dos milímetros como verdaderas gotas de rocío superficiales, y la miliaria Rubra, frecuentemente caracterizada por la presencia de pápulas pequeñas, rojizas o pequeñas pápulas vesiculosas. Se localiza por lo general en los pliegues, el cuello, las axilas, la frente, el dorso alto y las superficies de los brazos. Para tratarla se debe evitar el calor y la humedad excesiva y usar ropa liviana y baños frecuentes.

El Millium: Esta vez ocurre por una retención de material sebáceo en el aparato pilosebáceo. Son pápulas perladas pequeñas de uno a dos milímetros de diámetro, blancos o amarillentos, firmes localizadas en las mejillas, la nariz, el mentón y la frente, escasas o numerosas. Si se localizan en las encías o línea media del paladar duro recibe distintos nombres como Perlas de Ebstein. Desaparecen en forma espontánea durante el primer mes. Se ve prácticamente en la mitad de los lactantes menores.

El acné neonatal: Es una erupción polimorfa con comedones, pápulas y pústulas, ubicadas principalmente en las mejillas. Se ve entre el veinte y el cincuenta por ciento de los niños alrededor del mes de edad y, en general, es leve. Comúnmente existe un historial de acné en la familia y una tendencia a desarrollarlo en la pubertad. Desaparece fácilmente en unos meses y las cicatrices son excepcionales. Se piensa en transferencia de hormonas androgénitas maternas.

La dermatitis seborreica: Es un trastorno auto-limitado, benigno, del que no se conoce causa y que afecta áreas seborreicas. Aparece entre la segunda y décima semana, y se caracteriza por áreas de eritema asalmonado con descamación amarillenta untuosa en el cuero cabelludo, la cara, las áreas de los pliegues y el ombligo. En el cuero cabelludo puede haber una costra amarilla adherente llamada costra láctea. Desaparece en forma espontánea durante el primer año.

Falsa uña encarnada: Al nacer, la uña puede ser corta sobre un pulpejo digital desarrollado, suele verse en prematuros. Se corrige sin tratamiento a lo largo del primer año.

Lesiones vasculares del recién nacido

El médico debe tener cierta cautela al examinar al recién nacido; es mejor que no aventure un diagnóstico ni un pronóstico, ya que no todo lo que parece una mancha salmón es sólo eso. Las malformaciones vasculares como el Nevo flámeo y un hemangioma en su etapa inicial pueden parecer idénticos; no obstante, su pronóstico es radicalmente distinto. Los hemangiomas son los tumores benignos más frecuentes en el lactante; su incidencia es alrededor del dos por ciento en los niños de término y algo mayor en los prematuros. Respecto al setenta por ciento se presenta al nacer y para el resto, entre la segunda y cuarta semana. Crecen e involucionan con el curso de la vida, por lo que se debe controlar periódicamente; los de localización peri-orificial y los de crecimiento rápido son de manejo dermatológico urgente.

Por el contrario, las malformaciones vasculares son un grupo de lesiones que se caracterizan por estar presentes al nacer en el noventa y cinco por ciento de los casos; creciendo con el niño y sin involucionar durante la vida. Mencionaremos sólo las capilares entre las que se destaca el Nevo Flámeo, que es el más frecuente; se presenta como una mácula o parche rosa pálido, de bordes netos, ubicado en cualquier parte del cuerpo. En la cara, por lo común, es unilateral y asimétrico, lo que permite diferenciarlo de la mancha salmón. No se le debe llamar hemangioma plano porque es una malformación y no un tumor.

Lunares en el recién nacido: El Nevo o lunar melanocítico congénito es una lesión pigmentaria de color café oscuro o negro y algunas veces muy grande. El uno por ciento de los recién nacidos presenta este tipo de lunar o Nevo. Hay una clasificación arbitraria de acuerdo al tamaño: pequeños si es menor de un centímetro y medio, mediano si es de un centímetro y medio a dos y gigante si es mayor de ese tamaño. Existe también el lunar o Nevo sebáceo que es una placa de tono amarillo asalmonado que, generalmente, se localiza con mayor frecuencia en la cabeza. En el cuero cabelludo es redonda u oval, de tamaño variable y sin pelo y en la cara puede ser lineal. Solamente requiere observación, ya que en la pubertad puede tener algún riesgo de volverse maligno.



 


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