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Depresion postparto Depresión post parto

La depresión postparto generalmente ocurre entre el tercer y el séptimo día después del alumbramiento -es decir, una vez que la mujer llega a la casa- y puede manifestarse incluso hasta 30 días después del nacimiento del bebé.

No se sabe debido a qué se produce, pero algunos lo atribuyen a factores hormonales. Además influyen los cambios experimentados en el cuerpo, la inseguridad de cómo será considerada por su marido ahora que se siente gorda o con baja autoestima; los factores psicológicos previos, que al momento del nacimiento se hacen más evidentes, como la personalidad frágil, problemas en su infancia como sobreprotección o falta de cariño y la responsabilidad e inquietud de lo que significa ser madre: organizarse, volver a trabajar, y la ansiedad.

Síntomas

En la mujer son propios de un estado depresivo: el desánimo, desinterés, falta de energía, tristeza, hipersensibilidad, vulnerabilidad, llanto por cualquier motivo. La madre, incluso, expresa ideas casi irracionales en cuanto a su incapacidad de hacerse cargo de su hijo y, muchas veces delega sus responsabilidades con gran sentimiento de culpa.

La depresión luego de tener un hijo es una de las enfermedades más frecuentes tras el parto, y afecta a una de cada diez mujeres. Si no se trata adecuadamente puede persistir durante meses e incluso años.

La tristeza es desde luego el síntoma más frecuente de la depresión postparto. Las pacientes se sienten bajas de ánimo, infelices y desgraciadas la mayor parte del tiempo, aunque estos síntomas pueden empeorar en algún momento particular del día, como por las mañanas o por las tardes. En ocasiones, las pacientes pasan días malos y días buenos, siendo estos últimos realmente frustrantes, ya que el día bueno previo hizo que se albergaran esperanzas de mejorar. A veces, a estas madres les parece que no vale la pena vivir, precisamente en un momento en que deberían sentirse muy alegres.

La irritabilidad con frecuencia acompaña a la sensación de tristeza. La paciente puede estar irritable con sus otros hijos y ocasionalmente incluso con el recién nacido, aunque la mayoría de las veces lo está con su marido quien no suele comprender qué es lo que está pasando.

Todas las nuevas madres se sienten un poco abrumadas y fatigadas, pero la madre con depresión postparto, se siente tan agotada que llega a pensar que padece alguna enfermedad física. Cuando por fin la madre se va a la cama puede que tenga dificultad para conciliar el sueño, o si duerme, puede que se despierte muy pronto, incluso aunque su pareja sea quien se ocupe de alimentar al bebé durante la noche.

Las madres deprimidas generalmente no tienen ni tiempo ni ganas de comer, lo cual contribuye a que se sientan malhumoradas y agotadas. Algunas madres deprimidas comen en exceso para aliviar su malestar psicológico y luego se sienten culpables y molestas por el exceso de peso.

Las madres con depresión postparto tienen la sensación de no disponer de tiempo para nada, de no hacer nada bien y de no poder hacer nada para remediarlo. A estas mujeres les resulta realmente difícil establecer nuevas rutinas para poder hacer frente al bebé y a la nueva situación que viven.

La ansiedad suele ser aguda y se puede presentar en forma de temor a quedarse sola con el bebé por miedo a que grite, no quiera comer, se ahogue, se caiga o se haga daño de cualquier otra forma. Algunas madres deprimidas perciben a su bebé como un objeto. En vez de sentir que han dado a luz a la criatura más cariñosa y adorable del mundo se sienten distantes de su hijo, al cual perciben como un pequeño ser misterioso y extraño, cuyos pensamientos son insondables y cuyas necesidades y emociones deben ser en algún modo satisfechas.

No obstante, la depresión postparto puede desarrollarse aún cuando el amor por el recién nacido sea intenso. En estos casos, la madre teme desesperadamente perder a su precioso bebé por no cuidarlo bien, porque no se desarrolle adecuadamente, por una infección o bien teme que muera súbitamente. Un simple resfrío puede causar una gran preocupación. La madre puede obsesionarse con el peso del bebé y alarmarse si llora demasiado, o incluso si pasa mucho tiempo en silencio, llegando a pensar que el bebé dejó de respirar. Es frecuente que la paciente desee ser constantemente tranquilizada por su pareja, su familia, su médico o cualquier otra persona.

La ansiedad también puede hacer que se preocupes por su propia salud. Puede sentir pánico cuando su pulso se acelera o si tiene alguna palpitación, llegando incluso a pensar que tiene algo malo en el corazón. En ocasiones se siente tan debilitada que piensa que tiene alguna enfermedad terrible, y que nunca volverá a tener energía de nuevo. Estas sensaciones extrañas e inusuales le harán pensar que está loca, pero eso no es así.

El temor de quedarse sola con todas estas preocupaciones puede dar lugar a que incluso la mujer más capaz se sienta tan indefensa que no desee que su marido vaya al trabajo.

Pero, ¿no se sienten así todas las mujeres después de tener un hijo? Muchas mujeres, aproximadamente una de cada dos, se sienten un poco tristes, desanimadas e inseguras en el tercer o cuarto día tras el parto. Es la conocida depresión del tercer día, que dura de unas horas a un par de días y que pronto desaparece. Muchas mujeres se sienten cansadas y un poco desorganizadas cuando regresan a casa tras el parto, pero generalmente controlan perfectamente la situación cuando pasa más o menos una semana. Sin embargo, para las madres con una depresión post parto las cosas empeoran día tras día.

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