Como bien sabes, las primeras comidas del bebé son la base para su desarrollo y para su salud futura. Por lo mismo, los especialistas recomiendan que los primeros platos que se den a los pequeños después de la leche materna sean preparados en casa, porque existe mayor facilidad para controlar que los ingredientes mantengan sus propiedades naturales. Esto no quiere decir que nunca se deba dar a los pequeños los colados que se compran en un supermercado, sino que si tienes la opción, prefiere la comida casera.
Preparar la comida de tu bebé en casa tiene varias ventajas:
- Se comprobó que una papilla casera tiene menos calorías que una envasada, por lo que si das a tu hijo una de pote, puede perder el apetito para la siguiente comida.
- Sin duda, las comidas hechas en casa son más sanas y nutritivas, porque controlas lo que le puedes dar, sin necesidad de que ingiera otros aditivos.
- También tiene un beneficio económico, ya que resulta mucho más barato preparar su comida que comprar un pote de papilla para cada día.
- Estrechas vínculos afectivos al seguir alimentándolo. Al preparar su comida pones todo tu cariño, a pesar de que no seas tú quien se la da, pero de todos modos le puedes demostrar lo mucho que lo amas y te preocupas por él con el simple gesto de darte el tiempo de preparar sus alimentos.
- Por último, no olvides que la comida casera es mucho más sabrosa que cualquier otro alimento que puedas comprar.
Por otra parte, los alimentos que das al bebé son los que finalmente desarrollarán sus gustos, por lo que es mejor acostumbrarlo desde ya a los sabores que prepararás en casa.
A pesar de que quieras demostrarle todo tu amor en las comidas y hacer que pruebe la mayor cantidad de sabores, debes tener cuidado con el momento en que le das a probar dulces. Lo ideal es que durante el primer año de vida su ingesta de azúcar sea mínima, lo mejor es que prefieras los yogurt naturales y la leche blanca, por ejemplo. Asimismo, tampoco puedes abusar con la sal, por lo que debes evitar que antes de cumplir el primer año consuma snacks altos en sodio.
Algunos tips que debes tener en cuenta al dar los alimentos caseros a tu hijo son:
- Recuerda que no debes darle a probar más de un sabor nuevo a la vez.
- No uses un alimento como premio porque hizo algo bien o como castigo porque realizó alguna travesura.
- Si rechaza un sabor, prueba prepararlo de un modo distinto y se lo vuelves a ofrecer.
- Evita al máximo darle alimentos con azúcar o sal. Además, está completamente descartado darle alguna comida que contenga elementos irritantes como pimienta.
Recetas para preparar en casa
Ahora sí, te vamos a mostrar algunas entretenidas recetas que puedes preparar para tu bebé. Un método más sencillo aún de hacerlo es contar con la ayuda del Baby Centro de Nutrición Oster®, que entre sus múltiples funcionalidades tiene el preparar las papillas de tu hijo conservando todos sus nutrientes, ahora te enseñamos cómo.
Puré de verduras:
Esta preparación puede aplicarse a cualquier tipo de verduras que elijas, ya sea papas, zanahoria, arvejas, zapallo e inclusive coliflor.
Ya que lo vamos a preparar con el Baby Centro de Nutrición de Oster® es importante que primero llenes el compartimento de agua hasta el nivel 2 y pongas la tapa, haciéndola girar hasta el ícono de procesamiento y calentamiento. Una vez listo esto, pones la taza para recoger los nutrientes, ya que el caldo que quedará lo usaremos más adelante. Sacas la rejilla de la base celeste y pones el vaporizador procesador sobre la taza, haciéndola girar hasta que llegue a la posición de apagado.
Ahora, si escogiste realizar puré de arvejas para tu bebé, preocúpate de que estén frescas y bien lavadas. Las pones en el recipiente vaporizador del Baby Centro de Nutrición de Oster® y lo unes con el vaporizador, girándolo hasta que haga click. Luego presionas encendido y también el botón de vaporizador y esperas hasta que esté listo.
Una vez que todo está cocido, sacas la tasa con los nutrientes y la unes en el recipiente vaporizador con las arvejas. Luego lo das vuelta y presionas el botón de procesador hasta obtener el puré que deseas. Recuerda que como tu bebé es muy pequeño y no sabe de muchos sabores, todavía no es necesario que incluyas aceite y sal porque al estar las verduras vaporizadas conservan su sabor mucho mejor.
Por otra parte, si consideras que a pesar del caldo de la tasa el puré continúa muy espeso, puedes agregarle una cantidad mínima de agua hervida.
Si vas a hacer puré de papas, de zapallo, de coliflor o de zanahoria, es mejor que los vaporices picados en pequeños trozos cuadrados.
Caldo de pollo y verduras
Esta receta es para tres porciones y los ingredientes que necesitarás son:
- ½ cuchara sopera de aceite vegetal.
- Zanahoria a gusto.
- ½ cebollín.
- 30 gramos de pechuga de pollo en pequeños trozos cuadrados.
- ¼ de taza de papas picadas en cuadrados.
- ¼ de taza de arroz o fideos delgados cocidos y sin aliño.
El Baby Centro de Nutrición de Oster® tiene dos opciones para vaporizar, un recipiente ideal para hacer papillas y tres bandejas donde vaporizas los productos por separado. Para esta receta usaremos las bandejas.
Luego de llenar el compartimento de agua y ubicarlo en el nivel tres, pones en la segunda bandeja la zanahoria, el cebollín y las papas. En la tercera bandeja, que se ubica en la base del vaporizador, pon la pechuga de pollo. Presionas el botón de encendido y el de vaporizador y lo dejas hasta que esté listo.
Mientras termina el vaporizador, en una olla cocinas un poco de fideos o arroz sólo con agua hervida.
Una vez que esté listo el vaporizador, unes todo en un recipiente y lo mezclas con el caldo de la taza de nutrientes y con la media cucharada de aceite. Si consideras que quedó muy espeso, le echas un poco de agua hirviendo. Luego lo mueles un poco con el tenedor y le das la porción indicada a tu bebé.
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Gracias!!!