| Fuente: Radio U. Chile | ||
| Jueves, 29 de Julio de 2010 | ||
Nacer con bajo peso y ser obeso de adulto predispone a sufrir de un colesterol elevado
Si bien ya se han hecho variados estudios que relacionan el peso al nacer con enfermedades coronarias, presión arterial y diabetes mellitus, pocas relacionan el crecimiento intrauterino y la concentración de lipoproteínas (colesterol). Recientemente, equipos de Brasil y Chile llevaron a cabo un estudio con este objetivo, que fue publicado recientemente en la revista científica de alto impacto Journal of Epidemiology & Community Health. Durante la década del 70 los problemas de malnutrición y mortalidad infantil eran graves en ambos países, sin embargo, la situación actualmente es diametralmente opuesta: la obesidad de los niños en Chile y Brasil es similar a la que se registra en los países desarrollados. “Estos cambios tan significativos nos ofrecían una oportunidad única para nuestros estudios ya que, por una parte, nos permitían analizar si es que el tamaño de las guaguas al nacer asociado con la concentración de lipoproteínas incrementaba las enfermedades crónicas de la población, ello en el contexto de una modificación nutricional tan acelerada, y por otro lado, en el caso de que hubiese esta relación nos ayudaba a determinar si es que esto se circunscribía a un grupo específico de individuos, por ejemplo, los obesos”, señala el doctor Hugo Amigo, académico del Departamento de Nutrición de la Facultad de Medicina de la U. de Chile y uno de los investigadores del estudio prospectivo. El objetivo del estudio era determinar el vínculo entre el peso al nacer y la concentración de lipoproteínas en adultos jóvenes, y se realizó en Limache, Chile, y Ribeirao Preto, Brasil. Para estos efectos, se ocuparon los registros de los recién nacidos en la década de los ´70, población que, posteriormente, fue analizada entre los años 2001 y 2004. Al grupo se le hizo un cuestionario que incluía preguntas acerca de si las familias eran o no fumadoras, así como sus características socioeconómicas y demográficas. También se efectuaron estudios antropométricos, se tomaron muestras de sangre y se hicieron análisis de lípidos sanguíneos. La conclusión más llamativa fue determinar que hay una interacción entre el Indice de Masa Corporal (IMC) al nacer con la obesidad en la adultez en los niveles de LDL (lipoproteínas de baja intensidad, conocidas como colesterol malo) y el colesterol total. Por otro lado, no se halló asociación significativa entre IMC al nacer con HDL (lipoproteínas de alta intensidad, conocidas como colesterol bueno) y los triglicéridos. “Nuestros estudios indican que un peso menor al nacer haría que las personas sean más susceptibles de tener un perfil lipídico desfavorable (colesterol total y LDL) en el caso de que se hagan obesas al llegar a la adultez”, señala el doctor Amigo. Asimismo, agrega que este dato es importante, ya que indica que la prevención de obesidad reduciría el riesgo de una alta concentración de LDL y de colesterol total en la población. “Los pequeños al nacer tendrían una alteración en los lípidos y en su metabolismo que se explicaría, en parte, por el desarrollo de su vida fetal. Esto podría deberse a que al presentarse problemas de flujo sanguíneo el organismo priorizaría la perfusión cerebral más que la del hígado, lo que aumentaría su susceptibilidad en caso de ser obeso en la etapa adulta”, apunta el Dr. Amigo. Fuente: Radio U. Chile Noticias Históricas Relacionadas a este tema |
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