Inicio > Noticias: Preconcepción > Planificación Familiar

Lunes, 16 de Febrero de 2009

Debate sobre cuántos hijos se debiera tener

 

Debates sobre planificación familiar


Razones sociales y medioambientales son los principales argumentos que tienen en Estados Unidos e Inglaterra para criticar a quienes tienen siete o más hijos.


"Me miran como si fuera marciano. Cuando me preguntan cuántos hijos tengo y contesto que 10, primero no me creen y después me tiran bromas". El que habla es Juan (41) y por estos días está de vacaciones con todos sus hijos. El tiene una "familia grande" y eso, acá, da para comentarios. Pero en Inglaterra y Estados Unidos, las llamadas "larger families" no están de vacaciones y lo que están recibiendo son críticas, no bromas.

El foco está puesto en las consecuencias sociales y ambientales de tener más de tres hijos, un hecho que, al menos en Estados Unidos, se ha convertido en una rareza -en 1976 el 59% de las mujeres entre 40 y 44 años tenía tres o más hijos; en 2006 sólo el 28%- más bien criticable. De eso dan cuenta las madres que a través de blogs y foros de internet defienden su opción argumentando que el cariño para todos los hijos es el mismo y que no intentan acaparar recursos del estado (que los subvenciona).

"Polígamos" y "aspirantes a reality shows", son algunas de las etiquetas con las que -según publica el New York Times-, califican a las familias grandes y esto tendría que ver con que si en el censo de 1976 el 6% de las mujeres (entre 40 y 44 años) tenían más de siete hijos, hoy esa cifra es infinitamente menor: 0,5%, por lo que se constituyen en una especie de "espectáculo de rareza".

En términos de cifras, en Chile se vive una situación similar en cuanto a las mujeres que tienen siete o más hijos. Según el censo de 1982 el 9,3% de las mujeres mayores de 15 años entraban en esa categoría, sin embargo el porcentaje mostró una baja importante en 1992 (6,5%) y volvió a reducirse en el censo de 2002, donde sólo el 4,5% vivía esa realidad.

Distinto es el caso de las que tienen tres hijos o más, que ha ido en aumento. Si en 1982 ese tramo representaba el 18,4%, en el censo de 1992 aumentó a 21% y en el de 2002 reflejó una nueva alza al llegar al 23,2% de las mujeres, de acuerdo a las cifras entregadas por el INE.

Razones ambientalistas
Pero en este tema de las familias numerosas, el debate va más allá y se interna en el ámbito del control del crecimiento de la población en una época en la que se habla de calentamiento global y falta de recursos naturales. "Cada persona tiene múltiples impactos sobre el medio ambiente", argumenta Alan Wisman, autor de The World Without Us (El mundo sin nosotros), que promueve la necesidad de limitar los nacimientos a un hijo por pareja para mantener en este siglo -a mediados del cual se proyecta una población mundial de nueve billones de personas- la tasa de crecimiento global del siglo pasado.

Y esta postura encontró un refuerzo, hace unos días, al otro lado del Atlántico, cuando el asesor para temas mediomabientales del gobierno inglés, Jonathon Porritt, abrió el fuego al calificar de "irresponsables" a las parejas que tienen más de dos hijos, argumentando que el control de la natalidad es una medida necesaria en términos de medio ambiente, sobre todo en un país que tiene las más altas tasas de Europa en embarazo adolescente.

Según Porritt, que también preside la Comisión para un Desarrollo Sostenible del Reino Unido, declaró que "cada hijo nacido en Gran Bretaña destruirá un área de bosques del tamaño de Trafalgar Square" y que la anticoncepción y el aborto debieran estar en el corazón de las políticas contra el calentamiento global.

En esa misma instancia, además, el asesor del gobierno inglés (que tiene dos hijos) dijo que este era un tema que se debiera abordar directamente, pero que hasta ahora se ha evitado por razones equivocadas, "porque piensan que es un tema demasiado controvertido"

No todo es imagen

"Creo que a veces ordenamos nuestras cosas conscientemente, pero es muy difícil dar una impresión distinta a la verdadera, porque nuestra personalidad deja rastros en casi todo lo que hacemos", dice a La Tercera,  Sam Gosling sobre las conclusiones de su libro.

Por lo mismo, comenta que una persona puede acomodar rápidamente el living para que se vea presentable ante las visitas, pero que un ojo entrenado será capaz de notar algunos rastros de desorganización, como, por ejemplo, la falta de riego en las plantas.
Para Gosling, "lo más importante es construir un retrato cuidadoso de la persona, uniendo todas las piezas con información".
 


Comunidad:
Participa de nuestra comunidad facemamá:
             | 
Para hacer comentarios necesitas estar registrada y haber iniciado sesión.




Facebook

Twitter