| Fuente: NYT | ||
| Jueves, 05 de Agosto de 2010 | ||
Otro beneficio de la leche materna: 21% no se digiere y favorece crecimiento de bacterias intestinales saludables
A la gran cantidad de beneficios que ya sabemos que tiene la leche materna le podemos sumar otra, si bien gran parte de ésta no puede ser digerida por los bebés, ocurre porque tiene un propósito diferente de la nutrición infantil: se encarga de influir en la composición de las bacterias intestinales de los bebés. Los científicos Bruce German, Carlito Lebrilla y David Mills, de la Universidad de California en Davies, Estados Unidos son los autores de esta investigación, y ellos, junto a otro grupo de colegas encontraron que una cepa específica de bacterias, de la familia de Bifidobacterium longum, cuenta con una composición especial de genes, que les permiten desarrollarse en los componentes indigeribles de la leche. Es posible encontrar a la subespecie de esta bacteria en las heces de los niños amamantados, y se encarga de recubrir las paredes del intestino de los bebés, de manera de protegerlos de otras bacterias nocivas. Se piensa que los lactantes consiguen esas cepas de bifidobacterias de sus madres, sin embargo, hasta ahora no se han encontrado en adultos. "Nos preguntamos dónde se esconden", dijo el doctor Mills. Dado que la leche materna está compuesta por una gran cantidad de azúcares complejos derivados de la lactosa, hace que parte de ésta sea indigerible por los bebés, y es en esa parte donde se fomenta el desarrollo de las bifidobacterias, y son ellas quienes se encargan de descomponer ese tipo de azúcares complejos. En la investigación, publicada en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences, se señala que estos azúcares, si bien no alcanzan a tener significación biológica –aunque constituyen hasta el 21% de la leche-, promueven el crecimiento de cepas de bifidobacterias, y además funcionan como un señuelo a las bacterias nocivas que podrían atacar el intestino del bebé. El doctor German define la leche como "un asombroso producto de la evolución", como algo que ha sido vigorosamente moldeado a través de la selección natural debido a que es tan crítico para la supervivencia de la madre y del niño. "Todo lo que está en la leche le cuesta a la madre. Ella literalmente disuelve sus propios tejidos para generarla", comentó. Y es que el pequeño llega a un mundo que está repleto de microbios hostiles, y no cuenta con un sistema inmune que lo pueda proteger de todas ellas, por lo que cualquier elemento de la leche que lo proteja será fuertemente favorecido por la selección natural. "Nos asombra que la leche contenga tanto material que el bebé no pueda digerir -dijo el doctor German-. Hallar que selectivamente estimula el crecimiento de bacterias específicas, que son protectoras para el bebé, nos permite ver lo genial de la estrategia: las madres están reclutando otra forma de vida para cuidar de su bebé”. El doctor German y su equipo han estado dedicados a "deconstruir" la leche materna, teniendo en cuenta que este fluido ha sido modelado a través de 200 millones de años de evolución mamífera y contiene gran cantidad de información acerca de cuál es la mejor forma de alimentar y defender el cuerpo humano. Fuente: NYT Noticias Históricas Relacionadas a este tema |
Comunidad:



Facebook
Twitter