| Fuente: Journal of Pediatrics | ||
| Miércoles, 12 de Mayo de 2010 | ||
Depresión de las madres no afectaría el crecimiento de sus hijos
La teoría dice que la depresión que afecta a las madres, en especial si se alargan mucho, puede llegar a afectar el crecimiento de los bebés y niños más pequeños. Incluso se dice que esta afección puede dificultar la lactancia, e incluso, si la depresión es muy grave, puede llegar a hacer que la madre no se preocupe por controlar que sus hijos tengan una dieta sana. Especialistas brasileños analizaron a alrededor de 3.800 niños y a sus madres durante los primeros cuatro años de vida de los pequeños. De este grupo, 30 por ciento de las mujeres sufrieron depresión postparto en algún momento, incluido un 5 por ciento que tuvieron síntomas durante todo el estudio. Si bien en un principio los bebés de las mujeres con depresión prolongada parecían ser más propensos a no crecer –siendo más bajos de lo normal para su edad- y de tener bajo peso. El 6 por ciento de los hijos de mujeres depresivas tuvieron un crecimiento atrofiado, a diferencia del 3 por ciento de los hijos de mujeres sin depresión después del parto. El bajo peso en esos dos grupos de niños afectó al 4 y al 1 por ciento, respectivamente. En todo caso, cuando se consideran factores como el ingreso familiar y la educación materna, la depresión postparto quedó fuera de la relación con el crecimiento infantil. El equipo de la doctora Ina S. Santos, de la Universidad Federal de Pelotas, publicó los resultados en Journal of Pediatrics. Teniendo en cuenta los resultados de la investigación, se puede decir que aunque el retraso en el crecimiento sí fue mayor entre los bebés de mujeres con depresión crónica, el origen del problema es otro. Igualmente, los autores del estudio señalaron que eso no sería una verdad universal. Estudios previos en India y Pakistán, por ejemplo, habían asociado la depresión materna con la alteración del crecimiento infantil. Los investigadores sí advirtieron que es posible que en ciertos países donde las mujeres "enfrentan grandes adversidades y tienen menos poder de decisión y autonomía", la depresión impida que una madre supervise la alimentación de su hijo. Otro aspecto destacable entre los resultados de la investigación es el dato de cuán frecuente es la depresión postparto: el 30 por ciento de las madres del estudio tuvieron depresión en algún momento de los primeros cuatro años de sus hijos. Esa prevalencia tan alta, aseguró el equipo, sugiere que "los trabajadores de la salud tienen que estar preparados para controlar y reconocer la depresión materna para tratarla adecuadamente". |
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