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| Lunes, 16 de Marzo de 2009 | ||
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Párvulos se relajan con Tai Chi
Esta es la realidad de cuatro jardines infantiles de San Felipe, en la Quinta Región. Una iniciativa que partió como un proyecto de graduación y que terminó siendo una iniciativa que podría replicarse en los salones preescolares de todo el país. “El año 2003 realicé el diplomado en Promoción de Salud dictado por el Inta de la Universidad de Chile. Uno de los requisitos de aprobación consideraba la elaboración de un proyecto”, cuenta Silvia Tapia Chandía, nutricionista y supervisora de la Junta Nacional de Jardines Infantiles, Junji, de la Región de Valparaíso, gestora de esta iniciativa. Este proyecto de título -que gestó junto a dos colegas de la Junji de la Región del Mau¬e- incluía la realización de la disciplina oriental del tai chi como complemento a las actividades físicas de preescolares. La idea tuvo tan buena acogida en los estamentos oficiales, que en 2006 se incluyó el proyecto en el Plan Comunal de Promoción de Salud de la comuna de San Felipe. Su aprobación se realizó durante el mismo año y en 2007 una maestra de la disciplina capacitó a nueve funcionarias de los jardines infantiles para aplicar la técnica en los niños y niñas, principalmente del nivel medio mayor y transición. Una tarde de Tai Chi La variante que se practica es la del tai chi chih que está pensada específicamente para ancianos y niños, debido a la simpleza de sus movimientos. “De esta manera se logra fortalecer la parte física, mental y espiritual. Además, fomenta la convivencia social y mejora el equilibrio, la flexibilidad, la respiración y concentración desde un punto de vista físico. Con el tai chi se busca mejorar la relajación, reducir tensiones y lograr el bienestar mental desde un punto de vista psicológico. Finalmente, desde un punto de vista social, mejora las relaciones sociales e interpersonales y afectivas de las personas con sus pares”, asegura Tapia. Actualmente, esta práctica se implementa en cuatro jardines de San Felipe. Y, si resulta exitosa, se podría replicar en Santiago y el resto de Chile. Los beneficios de practicarlo La actividad es planificada generalmente dos veces por semana, principalmente en la mañana previa a una actividad pedagógica variable o posterior a otra de actividad física que haya considerado un alto gasto energético por parte de los párvulos. Los niños se ordenan en círculo y por dos minutos aproximadamente se realizan ejercicios de relajación, siendo uno de los objetivos principales respirar correctamente, es decir, por la nariz (inspirar y expirar). Se incluyen elementos como rodillos, pañuelos, peluches y velas encendidas. |
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