Parten pruebas en humanos para primera vacuna contra virus sincicial
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Antes de fin de año, cerca de 40 voluntarios adultos probarán en Chile la toxicidad de la vacuna, creada por científicos de la UC. |
El virus respiratorio sincicial (VRS) es uno de los virus que más muertes y hospitalizaciones provoca en menores de dos años en el mundo. Sólo en Chile, el 95% de las tres mil hospitalizaciones que se registraron hace tres semanas correspondía a infecciones con este virus. Y aunque los lactantes son la población de mayor riesgo, el VRS también afecta a los adultos, generando enormes costos al Estado.
De allí que contar con una vacuna que prevenga la infección se ha transformado en una prioridad. Tras varios intentos fallidos en el mundo -el último, el de un equipo de estadounidenses que en 2004 probó una fórmula sin éxito-, el trabajo de un grupo de científicos chilenos promete revolucionar el área. Se trata de investigadores del Instituto Milenio en Inmunología e Inmunoterapia de la UC, liderado por Alexis Kalergis, que luego de siete años investigando el virus crearon una vacuna que ya fue fabricada en EE.UU. por el laboratorio Aeras -financiado por la fundación Bill Gates-, realizada bajo los estándares de la FDA y que antes de fin de año será probada en humanos, tras pasar con éxito los experimentos en animales, donde lograron un 95% de efectividad.
No es todo: los expertos también alistan un kit de diagnóstico, que permitirá a los médicos anticipar si el paciente tendrá una respuesta negativa al virus, con el fin de evitar hospitalizaciones.
Toxicidad
La vacuna creada por los científicos chilenos utiliza algunos segmentos del virus respiratorio sincicial, una formulación que favorece una respuesta inmune potente en el organismo. Como en sus experimentos los segmentos del VRS fueron insertados con éxito en una vacuna contra la tuberculosis, los expertos esperan que inmunice contra ambas patologías. Algo que ya lograron en animales.
Ahora vienen las pruebas en humanos, donde la primera fase tiene por objetivo medir si la vacuna tiene efectos tóxicos o no. Por eso, los cerca de 40 voluntarios serán adultos -de entre 25 y 35 años- de ambos sexos.
A ellos se les suministrarán algunas de las cuatro mil dosis que fueron fabricadas en EE.UU. durante 2010. Los científicos sólo esperan que el protocolo clínico -que está en su fase final- esté concluido para traer las vacunas a Chile. "Hay una serie de consideraciones clínicas, técnicas y médicas para que una persona pueda ser elegible y enrolarse en el protocolo. No pueden tener inmunodeficiencia ni defectos genéticos congénitos. Tampoco puede haber estado expuesta al virus de la tuberculosis, o ser positiva a VIH ni a cualquier otra enfermedad autoinmune. Si son mujeres, no pueden estar embarazadas ni planeando hacerlo", dice, y agrega que el plan estará a cargo del Hospital Clínico UC y de otros centros de la universidad.
Tras realizar la prueba de toxicidad viene la segunda fase, donde se medirá la capacidad que tiene la vacuna de estimular el sistema inmune, una prueba para la que se necesitarán cientos de personas. En una tercera y última etapa se evaluará el efecto protector de la vacuna ante la infección natural, con más de mil personas sometidas a la prueba. "El objetivo es prevenir durante el período de mayor exposición, que es en la infancia, por lo que tiene sentido probarla en niños también, una vez demostrada su seguridad en adultos".
Fuente: Agencias |
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