Inicio > Noticias: Niño > Etapa escolar

Miércoles, 04 de Marzo de 2009

Experta aconseja cómo enfrentar y tratar la pediculosis en el colegio

 

Experta da consejos para enfrentar la pediculosis



 Aunque no se puede evitar, sí se pueden tomar ciertas precauciones para disminuir el riesgo de contraerlos y evitar su propagación.


La idea de que la pediculosis es producto de malos hábitos de higiene la estigmatizó como una enfermedad que avergüenza y que hay que esconder. Sin embargo, hoy todos reconocen que los piojos están presentes en cualquier estrato social y etario. Y aunque no es posible prevenirlos, sí se pueden tomar algunas medidas para evitar sufrir el problema.

Se suele decir que cada año, en marzo, los piojos entran a clases al igual que todos los escolares del país. Sin embargo, estos parásitos no son exclusivos de niños, y tampoco de una época del año determinada, más bien están presentes en condiciones de hacinamiento o encierro, donde existe más contacto y por ende más posibilidad de contagio.

Mucho más desechable es la idea de que la pediculosis aqueje sólo a una determinada clase social. Según explica a La Tercera Michelle Matthey, enfermera del Centro de Formación Técnica de ENAC, “la pediculosis no hace distinciones de ninguna especie”. Incluso, “aunque estos parásitos suelen ser negros, con personas rubias se mimetizan, haciéndose más claros”.

¿Se pueden evitar?
Michelle Matthey es enfática en recalcar que la pediculosis no se puede evitar. No existe el remedio mágico que permita repelerlos y lo único que se puede hacer desde la casa es tomar ciertas precauciones para disminuir el riesgo de contraerlos y evitar su propagación.

Aunque afecta a personas de todas las edades, son los niños quienes están más expuestos, pues tienen un comportamiento que ayuda a su transmisión. Están más “pegados” a sus amigos y constantemente se prestan utensilios de uso personal. La profesional de ENAC explica que los piojos se contagian tanto de manera directa como indirecta, es decir, tanto de cabeza a cabeza como por el uso común de peinetas.

De esta manera, las medidas preventivas tienen que ver con evitar estas prácticas, es decir, no prestarse peinetas, pinches, cintillos ni gorros, los que además se deben lavar frecuentemente. Asimismo, se recomienda que las personas (mucho más las niñas) usen el pelo amarrado cuando estén en lugares con mucha gente – como transporte público o colegio – y que los hombres, en lo posible, usen el pelo corto. De la misma forma, cuando un niño presenta el problema se debe avisar inmediatamente en el colegio, para evitar que se propague.

El tratamiento

Cuando todo lo anterior no sirvió y un miembro de la familia llegó con piojos a la casa, la enfermera aconseja que sea toda la familia la que se someta a tratamiento, presenten o no picazón. Esto, porque la pediculosis también puede ser silenciosa.

Primero que todo, la antigua idea de que las sábanas se deben hervir, según Matthey, está obsoleta: basta sólo con lavar la ropa de cama, y la que estuvo en contacto con la persona, y después plancharla. “Ello porque los piojos pueden vivir entre 7 a 10 días fuera del cuero cabelludo”, asegura.

Una vez atacado este frente, se debe enfrentar el más difícil. La enfermera de ENAC señala que los únicos productos que sirven para atacar a los piojos son los pediculicidas que venden en las farmacias. El recientemente prohibido lindano o la parafina son muy dañinos, porque se absorben a través del cuero cabelludo y son muy tóxicos.

Lo que Matthey recomienda son los productos que se aplican sobre la cabeza en seco, pues, según explica, al mojar el pelo el piojo cierra su “opérculo”, u orificio que tiene este parásito en su cuerpo, lo que evita que entre el veneno. Por eso es mejor tratarlo seco y dejar en la cabeza el tiempo que señala el fabricante. Luego de eso enjuagar, etapa en la que sí Matthey reconoce que el vinagre  puede ser de gran ayuda, pero sólo para usarlo en forma complementaria. “Si se aplica un poco de vinagre en el último enjuague resultará más fácil remover las liendres, pues este líquido ayuda a disolver la sustancia cementante con que las liendres se adhieren al pelo.

Para la especialista de ENAC los productos naturales, como la cuasia, también actuarían como una ayuda complementaria a los pediculicidas tradicionales. “Sus propiedades son principalmente balsámicas, haciéndola un producto ideal para complementar el uso del peine de acero. Y agrega, “la cuasia no es un insecticida, por lo que es muy aconsejable para su uso diario y para disminuir el riesgo de contagio”, sostiene Matthey.

Pero lo más importante de todo es saber que los shampoo sólo atacan al piojo. “Cada piojo maduro pone alrededor de 10 huevos o liendres diarios. En siete días estos huevos se convierten en nuevos piojos jóvenes, que al madurar ponen también nuevas liendres. Si se considera que cada piojo puede vivir hasta 40 días, podemos tener hasta 400 huevos nuevos de cada uno de los piojos que están en la cabeza. De esta manera, como el shampoo no mata las liendres es importantísimo que el tratamiento se repita a los siete días”, enfatiza la profesional de ENAC.

Después de aplicado el pediculicida es recomendable usar peines magnéticos, muy conocidos por tener los dientes muy juntos, lo que permite desprender piojos y liendres que siguen adheridos al pelo. Además, Mathhey aconseja revisar y limpiar la cabeza manualmente, teniendo en cuenta que el lugar donde primero se localizan estos parásitos es en la nuca y en la zona retroauricular (detrás de las orejas), pues esas son las zonas más cálidas de la cabeza.
 


Comunidad:
Participa de nuestra comunidad facemamá:
             | 
Para hacer comentarios necesitas estar registrada y haber iniciado sesión.




Facebook

Twitter