| Fuente: Journal of Allergy and Clinical Immunology | ||
| Martes, 03 de Agosto de 2010 | ||
Dieta de la madre durante el embarazo no estaría asociada con riesgo sibilancia del bebé
La dieta que lleve la madre durante la gestación no estaría vinculada con el riesgo de que su bebé desarrolle sibilancias durante la edad preescolar. La sibilancia es un silbido, más evidente al exhalar, que se da cuando hay una obstrucción en las vías respiratorias. Durante la infancia y la niñez, las sibilancias ocasionales son comunes por infecciones virales. Sin embargo, los niños con crisis recurrentes son más propensos que otros a desarrollar asma. Hasta ahora, variadas investigaciones relacionaron el consumo materno de ciertos alimentos o nutrientes con el riesgo de que el bebé desarrollara sibilancias o asma. Por ejemplo, los hijos de las mujeres que consumen más pescado, manzanas, ácidos grasos omega 3 y vitaminas D y E, tendrían menos riesgo de padecer problemas respiratorios. Sin embargo, no se sabe realmente si ese patrón alimentario saludable influye de alguna manera. Por lo mismo, para esta nueva investigación, publicada en Journal of Allergy and Clinical Immunology, se analizó a 1.376 pares de madre e hijo. Las mujeres respondieron cuestionarios alimentarios detallados en los dos primeros trimestres del embarazo; mientras que a los niños se les controló hasta los 3 años. De acuerdo a la información proporcionada por los padres, el 18 por ciento tuvo crisis de sibilancias. Mas los científicos no encontraron diferencias entre los niños cuando evaluaron el riesgo de desarrollar sibilancias y la calidad de la dieta materna durante la gestación. Los patrones alimentarios maternos saludables incluyeron la dieta mediterránea (rica en pescado, frutas y verduras, aceite de oliva y granos integrales) y una "dieta prudente", abundante en frutas, verduras, granos integrales, pescado, pollo y huevo. Por su parte, los patrones que no eran tan saludables, o dieta occidental, incluyeron cantidades relativamente altas de carnes rojas y procesadas, lácteos enteros y granos refinados, como el pan blanco. Sin embargo, los investigadores destacaron que la falta de relación entre los patrones alimentarios y el riesgo de desarrollar sibilancias no reduce la importancia de la alimentación saludable durante la gestación. "Por muchos motivos, es importante para la madre y el bebé tener una dieta saludable", dijo la autora principal, la doctora Nancy M. Lange, del Brigham and Women's Hospital y de la Escuela de Medicina de Harvard, en Boston. Los resultados, aclaró, no significan que la nutrición durante el embarazo no influya en el riesgo de que los hijos desarrollen asma. En cambio, sugieren que los próximos estudios deberían seguir investigando la relación entre ciertos nutrientes en el embarazo y el riesgo de que los hijos desarrollen sibilancias o asma. Fuente: Journal of Allergy and Clinical Immunology |
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