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| Jueves, 04 de Junio de 2009 | ||
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Asocian cesáreas reiteradas con más terapia intensiva neonatal
Las mujeres que optan por la cesárea en lugar del parto vaginal después de una primera cirugía son más propensas a tener bebés con tasas más altas de enfermedad respiratoria, hipoglucemia e internación en unidades de terapia intensiva neonatal (UTIN), publicó la revista Obstetrics & Gynecology. "Sigue habiendo controversia sobre si es mejor un primer intento de trabajo de parto o la repetición de una cesárea electiva en embarazadas con partos previos por cesárea", señaló el equipo de la doctora Beena D. Kamath, de la University of Colorado. Dado que un intento de parto vaginal fallido aumenta el riesgo de ruptura uterina y de alteración respiratoria fetal, los obstetras a menudo optan por repetir la cesárea. Para comparar los resultados de la cesárea electiva con los del parto vaginal, el equipo estudió a 672 embarazadas que ya habían tenido por cesárea a un primer hijo a término y sin malformaciones. El estudio se realizó entre el 2005 y el 2008. Se dividió a las mujeres en cuatro grupos: con una segunda cesárea electiva antes del inicio del trabajo de parto (239 mujeres); con cesárea electiva después del inicio del trabajo de parto (104 mujeres); con parto vaginal exitoso después de una primera cesárea (244 mujeres) y con un intento fallido de parto vaginal y segunda cesárea de emergencia (85 mujeres). Los bebés que nacieron por cesárea tuvieron en general tasas significativamente más altas de internación en UTIN que aquellos que nacieron por parto vaginal después de una primera cesárea en la madre (un 9,3 frente a un 4,9 por ciento, respectivamente). Las segundas cesáreas planificadas estuvieron asociadas con una mayor incidencia de internación en UTIN para el tratamiento de hipoglucemia y administración de oxígeno y apoyo respiratorio. Los autores opinan que el pico en el nivel de las catecolaminas durante el trabajo de parto quizás es clave en la eliminación del líquido en los pulmones fetales y en el control de los niveles de azúcar en sangre después del parto. Las mujeres que tuvieron un parto vaginal fallido y necesitaron una cesárea de emergencia fueron las más propensas a tener un bebé que demandó resucitación, mientras que los bebés de las madres con un parto vaginal exitoso después de un primer nacimiento por cesárea registraron las tasas más bajas de internación en UTIN, las hospitalizaciones más cortas y la menor incidencia de apoyo respiratorio continuo. Estos resultados, para el equipo, revelan la necesidad de "una mayor selectividad en la realización de cesáreas y más asesoramiento antes de una cesárea electiva primaria". |
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