| Fuente: Neo Mundo | ||
| Martes, 31 de Enero de 2012 | ||
Un bebé que come salado será un adulto adicto a la sal
Leslie Stein, psicóloga del Centro Monell de Estados Unidos, condujo un estudio donde concluyó que "cada vez hay más evidencia que muestra que los primeros meses de vida constituyen un período muy sensible para conformar los gustos". La investigación fue publicada en el American Journal of Clinical Nutrition. De acuerdo con Stein, ella y sus colegas se embarcaron en esta investigación para analizar el efecto del consumo temprano de sal, en vista del efecto negativo que el sodio ejerce sobre la salud al aumentar el riesgo de desarrollar hipertensión. A los dos y a los seis meses de edad cada bebé que participó en el estudio pudo beber durante dos minutos de tres botellas: una contenía agua, otra una cantidad moderada de sal y otra una gran concentración de este condimento. Para saber cuál era la opción preferida por ellos, Stein se fijó de cual consumían mayores cantidades. Resultó que los chicos de dos meses eran indiferentes o rechazaban las soluciones con sal. A los seis meses su gusto por la sal estaba relacionado con el hecho de haber consumido alimentos con este condimento, dado que las típicas comidas procesadas para bebés suelen tener sal. Los bebés que ya habían estado en contacto con la sal prefirieron el líquido que tenía este condimento, pero los que todavía no habían comido los alimentos procesados siguieron prefiriendo el agua y algunos incluso rechazaron la sal. Años después, cuando algunos de estos chicos ya estaban en el preescolar, los investigadores hablaron con sus madres para analizar sus gustos en la mesa. Y encontraron que alrededor de la mitad de los chicos que había probado la sal antes de los seis meses prefería alimentos salados o incluso la sal sola. Así que la conclusión de los investigadores es simple: "Nuestros hallazgos sugieren que las experiencias alimentarias tempranas influyen en la preferencia por la sal". Fuente: Neo Mundo |
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