| Fuente: Pro Salud | ||
| Viernes, 20 de Enero de 2012 | ||
Los controles médicos de los niños detectan trastornos de crecimiento
De acuerdo con las recomendaciones de los médicos pediatras, durante los controles realizados en la infancia es fundamental cumplir con tres medidas que permiten detectar anomalías o trastornos de crecimiento. Concretamente la medición de la altura, el peso y el perímetro cefálico o contorno de la cabeza permiten evaluar si existe alguna anomalía, y en caso afirmativo iniciar el tratamiento que corresponda. No obstante, tal como afirman los especialistas, en muchas ocasiones estas medidas preventivas no se realizan, con lo cual se pierde la posibilidad de tratar ciertos trastornos asociados al crecimiento que podrían tener resolución. "El diagnóstico tardío de los trastornos del crecimiento es el principal problema con el que lidiamos a diario. Esta demora genera, básicamente, que cuando el niño y su familia llegan a la consulta con el especialista el cuadro está muy avanzado, señaló el doctor Ignacio Bergadá, médico pediatra endocrinólogo, jefe de la división de Endocrinología del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez. El especialista también especificó que la mejor opción para detectar precozmente trastornos del crecimiento está dada por la posibilidad de realizar, en el marco del control pediátrico de rutina, la medición de la talla y el peso del niño, comparándolo con el patrón de normalidad correspondiente. En el caso de la talla, la estatura baja indica la presencia de trastornos óseos, enfermedades crónicas (cardiopatía congénita, nefropatía, asma, artritis juvenil, celiaquía, diabetes y otras) y trastornos genéticos (síndrome de Down, de Turner, de Williams, de Noonan, etc.); así como también déficit de hormona de crecimiento, infecciones prenatales, desnutrición -un problema creciente en nuestro país- y crecimiento intrauterino deficiente, entre otras patologías. Debido a la multiplicidad de patologías asociadas a los parámetros de referencia, los controles periódicos son fundamentales porque representan la única forma de tener datos claros y objetivos. "Durante el primer año de vida, los niños deben medirse y pesarse mensualmente; luego el control es trimestral, y a medida que la edad avanza, en forma semestral. Además de los parámetros de peso, talla y perímetro cefálico", expuso por su parte la doctora Ana Keselman, médica pediatra endocrinóloga, miembro del Servicio de Endocrinología del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez. Curvas de crecimientoA fin de contar con un parámetro que permita evaluar la "normalidad", periódica del crecimiento, se elaboran guías que contienen datos representativos de niños de determinada población y edad. Para ello, muchos países cuentan con la referencia del patrón normal para cada población en particular, datos que están plasmados en las llamadas "tablas percentiles". Fuente: Pro Salud |
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