| Fuente: Clarin.com | ||
| Martes, 24 de Agosto de 2010 | ||
Hombres también pasan por fuertes cambios hormonales cuando se convierten en padres
Un estudio reciente comprobó que cuando nacen los hijos, los padres pasan por un proceso en el que sus niveles hormonales aumentan, contribuyendo a la formación de relaciones afectivas. ¿De qué estamos hablando? Crece la producción de la oxitocina –que es la hormona producida por las mujeres y las ayuda durante el parto, para la contracción del útero y así responder a las exigencias del bebé–, así como la de prolactina, hormona primordial en la inducción de la lactancia. La profesora Ruth Feldman, neuróloga encargada de coordinar el estudio entre las universidades de Yale (EE.UU) y de Bar-Ilan (Israel), encontró que en el cerebro de los hombres se da un proceso parecido al que ocurre en mujeres cuando nace un hijo. Cuando los padres tienen a sus hijos en brazos se eleva la producción de oxitocina y prolactina, dos hormonas que actúan sobre la amígdala, centro emotivo del cerebro, y que condiciona los sentimientos y pensamientos en relación con el bebé. Hasta ahora, se había investigado profundamente la importancia de estas hormonas en cuanto al fortalecimiento de la relación madre-hijo y, así como el comportamiento que asume la mujer frente a los bebés. En especial el rol que cumple la hormona oxitocina. Mas, a medida que el estudio avanzaba, se observó cómo -en el ambiente humano- la información acerca de la oxitocina puede cambiar de forma notable entre hombres y mujeres, de hecho, hasta el momento se pensaba que en las relaciones entre padres e hijos la oxitocina entraba en tomaba importancia solamente como consecuencia del embarazo y la lactancia. Sin embargo, el hallazgo de la profesora Feldman ha revolucionado estas afirmaciones. “Tiene todo el aspecto de ser un paso evolutivo –dice la neuróloga– para ayudar a los hombres a cuidar a sus hijos”. Para esta investigación, Feldman analizó el nivel hormonal de 43 padres durante los seis primeros meses de vida de los hijos y estudió la capacidad de éstos para tranquilizarlos, jugar con ellos y entender sus exigencias. Entre las conclusiones se demuestra que los “mejores padres” eran aquellos que presentaban los niveles hormonales más altos. “Es posible que a medida que aumenta el tiempo pasado con el hijo y junto con ello progresa la capacidad del niño a partir de los dos meses para interactuar con los padres, la prolactina y la oxitocina aumentan para dar respuesta a las necesidades del niño , comentó Feldman. “Muchos padres –dijo– hablan de un desinterés sobre la paternidad hasta el momento en que tienen al bebé en brazos, instante en el que se produce, según admiten, un cambio en los sentimientos, una inesperada tempestad emocional”. El aumento en los niveles de oxitocina, de acuerdo a la investigación de Feldman, en el momento en que padres y madres viven el primer nacimiento es incluso más alto, sin embargo sigue existiendo una diferencia en la manera como los progenitores reaccionan frente a los impulsos hormonales. Mientras las madres desarrollan un mayor sentido de la protección, los hombres parecen proclives a establecer con el hijo un intercambio lúdico. Fuente: Clarin.com Noticias Históricas Relacionadas a este tema |
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