| Fuente: Infancia Hoy | ||
| Viernes, 14 de Octubre de 2011 | ||
España: La dermatitis atópica afecta al 18 % de los niños
Se trata de una enfermedad inflamatoria de la piel que produce picor, enrojecimiento y descamación. Está vinculada al sistema inmunitario o defensivo, y está provocado por un desequilibrio en las células de la piel, frente a factores ambientales como gérmenes, polvo, frio sudor, humedad… De hecho es más frecuente en ciudades húmedas y en países desarrollados con elevados niveles de higiene. Generalmente, existe un componente hereditario, con antecedentes de alergias y/o asma. Afecta por igual a todas las razas; inicialmente afecta a niños menores de un año y puede resolverse a partir de los 36 meses. Raros son los casos en los que afecta a adultos. Para prevenir su aparición, se recomienda bañar a los niños máximo una vez al día, y si es cada dos días mejor; así mantenemos la barrera hidrolipídica de la piel, que lo protege de las agresiones. Si preferís bañarlo a diario, hacerlo un día con agua sola, y otro con jabón neutro. Usar siempre agua tibia, a una temperatura similar a la de la piel, el agua caliente, le reseca mucho y con la fría no se relajará. Evitad siempre al sacarlo del baño toallas ásperas, el algodón 100% o el hilo, son los mejores tejidos. Además, recordar que se debe secar a golpecitos, nunca friccionéis, y después de secarle ponerle siempre crema hidratante. Estas acciones deben hacerse suavemente, desde los pies hacia las ingles, desde la manos a las axilas y desde el culete al cuello, ejerceréis un suave masaje que el niño agradecerá y además, no os dejareis libres las zonas de pliegues, que tan importantes son a la hora de maceraciones y posible infecciones. Quedando todo el cuerpo así, limpio, seco e hidratado. Si no se quiere sufrir un brote de dermatitis atópica, evitar los cambios bruscos de temperatura, airead la casa a diario y evitad el polvo, no lo mováis, aspiradlo. Estas cosas son pequeñeces, que hay que tener muy en cuenta, en general en cualquier situación para cuidar nuestra piel, más si cabe con la de vuestro pequeño. También se debe insistir, en la forma de vestirlo. Como ya he dicho, los cambios de temperatura perjudican la piel, no abriguéis en exceso al niño, puesto que sudara y eso le perjudicara. Su piel está formada, y sienten calor y frio igual que los adultos, con la diferencia de que pierden calor de forma más rápida por las manitas, los pies y la cabeza. Es por ello, que en el hospital les ponen su gorrito y sus manoplas, siempre de algodón, claro. Esta es una enfermedad bastante habitual que afecta a un gran porcentaje de la población infantil en nuestro país, así que si tenéis en cuenta estas prevenciones y los tratamientos con cremas específicas que hay en el mercado, vuestros bebés podrán evitar esta molesta patología y tener una piel perfecta. Fuente: Infancia Hoy |
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