| Fuente: Epidemiology | ||
| Miércoles, 23 de Junio de 2010 | ||
Cerebro de los bebés se puede ver afectado por niveles inadecuados de manganeso
Son necesarias pequeñas cantidades en la dieta para que el sistema nervioso funcione normalmente, pero grandes cantidades pueden ser perjudiciales para el cuerpo. Los bebés con niveles relativamente altos o bajos de manganeso en sangre podrían tardar más que sus pares en alcanzar algunas etapas importantes del desarrollo durante el primer año de vida, según un nuevo estudio. Eso no significa que el manganeso, presente en la comida, el agua, el aire y el suelo, sea la causa del retraso del desarrollo. Sin embargo tiene relación con la idea generalizada acerca de los efectos del manganeso: son necesarias pequeñas cantidades en la dieta para que el sistema nervioso funcione normalmente, pero grandes cantidades pueden ser perjudiciales para el cuerpo. Recientemente se estudiaron los efectos del manganeso en los primeros años de vida, enfocándose en si la exposición a un nivel relativamente bajo en el ambiente afectaría el cerebro en desarrollo. La autora principal, la doctora Birgit Claus Henn, de la Escuela de Salud Pública de Harvard, en Boston, señaló que la mayoría de los datos disponibles actualmente vienen de investigaciones sobre trabajadores expuestos a altos niveles de manganeso en el trabajo. El grupo de expertos encontró que a los 12 meses, los niños en el 20 por ciento inferior o en el 20 por ciento superior de la escala, según los niveles de manganeso en sangre, tenían un rendimiento más bajo en un test estandarizado de desarrollo mental que el resto del grupo. A pesar de los resultados, el manganeso en sangre a los 2 años de edad no estuvo relacionado con el resultado de esa prueba. Aunque seguía habiendo una relación entre los niveles de manganeso a los 12 meses de edad y el desarrollo mental a edades más avanzadas, la relación se fue debilitando. Teniendo en cuenta que este es la primera investigación acerca de los niveles de manganeso en sangre y el desarrollo cerebral en bebés, la autora señaló que los resultados "deberían interpretarse cuidadosamente". "Si otros estudios los confirman, sugerirían que los niveles altos y bajos de manganeso tendrían efectos adversos en el neurodesarrollo infantil, en especial en el primer año de vida, que es un periodo sensible", agregó. El manganeso es un componente natural de las rocas y el suelo, y la población está expuesta al elemento en el aire, el agua y los alimentos como granos, frutas y verduras. Asimismo, se usa en la industria, principalmente en la producción de acero. La exposición laboral al manganeso es tóxica para las células nerviosas y algunos de sus síntomas son dificultad de concentración y trastornos similares al Parkinson, como lentitud en los movimientos y problemas de coordinación. Los investigadores siguieron a 448 niños mexicanos desde el nacimiento hasta los 3 años. Cada seis meses, se hicieron pruebas estandarizadas de desarrollo mental, con pruebas de vocalización, comunicación, memoria y resolución de problemas. En general, los niños en el 20 por ciento superior según los niveles de manganeso a los 12 meses obtuvieron 3 puntos menos que el resto en el test de desarrollo mental. De acuerdo a Henn, esa diferencia es similar a la que se observa cuando el nivel de plomo en sangre aumenta de 10 a 30 mcg/dL. Se desconoce si los niveles de manganeso en sí mismos provocaron la disminución del rendimiento en la prueba de desarrollo mental. La relación se mantuvo tras considerar otros factores, como los niveles de plomo en sangre y el coeficiente intelectual y la educación maternas. De todos modos, para Henn es posible que otros factores, por ejemplo la exposición a otras sustancias tóxicas, puedan explicar los resultados. Fuente: Epidemiology |
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