8 alimentos que tu bebé puede empezar a comer con las manos

Existe todo un mundo de alimentos sólidos que el bebé puede comenzar a comer con sus propias manos a partir de seis meses, siempre complementando la leche, idealmente leche materna, que sigue siendo su principal alimento.

Hemos hablado varias veces de los beneficios de que el niño, desde que comienza a comer alimentos sólidos a los seis meses, los haga con sus propias manos.

Los purés no son una buena manera de establecer una primera relación del bebé con la comida. Se cree que porque son fáciles de comer son lo mejor, pero no es así. Se mezclan los sabores de los alimentos, y al dárselos triturados, el bebé no estimula la masticación cuando ya empieza a estar preparado para ello a partir de la salida de los primeros dientes. Además, luego suele resultar difícil que deje de comer puré para pasar a los sólidos.

Por tanto, una de las recomendaciones de esta forma de alimentación conocida como Baby Lead Weaning, es que el niño pase directo de la teta a los macarrones, sin parar en el puré. Es decir, de la leche materna a los sólidos, pero como aún no saben manejar los cubiertos, hacen uso de sus mejores herramientas: sus manos, las cuales además son mucho más estimulantes al entrar en contacto con la temperatura y la textura de los alimentos.

Te damos entonces una lista de ocho alimentos que tu bebé puede empezar a comer con las manos:

  1. Verduras: Siempre respetando el ritmo de introducción de los alimentos, puedes ofrecerle a tu bebé las verduras cocidas y cortadas en trocitos para que las cogan con sus manos. Las mismas que utilizas para hacer el puré, ofréceselas de esta forma. Por ejemplo, la patata, la zanahoria, el zapallo, el calabacín, el brócoli y la coliflor, que además le parecerán de los más divertidas forma tan particular. También puedes darle tomate (quitándole la piel), judías verdes, boniato y cebolla.
  2. Pan: Entre los seis y los siete meses puedes comenzar a darle alimentos con un poco de glúten. Por ejemplo, ofrécele un trozo de pan para que lo chupe y rechupe. Aunque no tenga dientes, lo irá deshaciendo poco a poco. Recuerda que cualquier alimento con glúten debes introducirlo en pequeña cantidad, (por ejemplo, un trozo de pan) durante 3-4 semanas hasta comprobar que es bien tolerado.
  3. Pasta: Nada más divertido para un bebé que tener enfrente un plato de pasta sin cubiertos, y si es con salsa, mejor. Hay pasta de formas muy variadas así que puedes ir probando: macarrones, espaguetis, tallarines, espirales, lacitos, etc… Haz la prueba. Se lo pasará en grande. Eso sí, respeta siempre las recomendaciones de introducción del glúten y evita la pasta al huevo hasta los 12 meses.
  4. Huevo cocido: A partir de los 12 meses, puedes comenzar a ofrecerle huevo duro o huevo cocido. Lo más alérgico es la clara, así que ofrécele primero la yema en pequeñas cantidades y unos días después el huevo entero.
  5. Queso: También a partir de los 12 meses puedes comenzar a ofrecerle queso. Mejor empezar por el queso fresco, precisamente porque al ser más tierno podrá deshacerlo mejor.
  6. Fruta: La fruta es muy estimulante para el bebé por su colorido y sabor dulce. Prepárale platos atractivos con trocitos de fruta de varios colores cortados de diferentes formas, siempre respetando la edad de introducción. Para comenzar, es ideal hacerlo con un plátano que es muy fácil de comer. También con manzana y pera cortadas en rodajas finas o ralladas, y la fruta de gajo, como la mandarina o la naranja, puedes sujetarla tú y dejar que que el bebé chupe la pulpa.
  7. Pescado: El bebé también puede comer con la mano trocitos de pescado, siempre revisando antes que no tenga ninguna espina. El pescado es un alimento cuya introducción suele retrasarse hasta los 9-12 meses debido a que puede causar alergia y a que contiene algunas sustancias tóxicas nocivas para bebés pequeños. Se inicia con el pescado blanco, que tiene menos grasa, alternándolo con otras carnes alrededor de los 9-10 meses.
  8. Carnes: Al igual que el pescado, las carnes no conviene triturarlas dentro del puré pues hace que se entremezclen todos los sabores. A partir de los seis meses se pueden comenzar a introducir las carnes blancas (pollo, pavo, conejo) por ser más fáciles de digerir y más adelante, el cordero, la ternera y el cerdo. Aquí tienes más información. Al principio debes quitarle la piel para evitar ahogamientos y cortar la carne en trocitos.

Como veis, hay vida más allá de los purés. Existe todo un mundo de alimentos sólidos que el bebé puede comenzar a comer con sus propias manos a partir de seis meses, siempre complementando la leche, idealmente leche materna, que sigue siendo su principal alimento.

Anímate a ofrecerle a tu bebé los alimentos de esta forma. Es mucho más práctico para todos, ya que no hay que prepararle una comida diferente a la del resto de la familia, y estarás estableciendo una relación más sólida del bebé con sus primeros alimentos, lo cual repercutirá en una mejor alimentación.

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