Comportamiento agresivo en los niños ¿qué deben hacer los padres?

comportamiento agresivo en los niños

Los especialistas señalan que los niños peleadores, niños agresivos o con este tipo de conductas, son proclives a seguir con ellas cuando sean mayores. El comportamiento agresivo en los niños a veces resulta común entre los pequeños y los preescolares tiendan a pelearse por los jueguetes o por cualquier otra razón. A veces hasta resultan premiados en forma involuntaria por su conducta agresiva. Así por ejemplo, es posible que un niño empuje a otro, lanzándolo al suelo o arrebatándole su juguete. Entonces si el otro niño llora y se va el niño peleador o agresivo se sentirá ganador porque obtuvo el juguete.

Es importante que los papás identifiquen si esto se está repitiendo, de ser así, es posible que el niño pueda presentar otros problemas.

Causas del comportamiento agresivo en los niños

Un niño que tenga actitudes agresivas puede tener problemas para lograr un control sobre sus emociones, también es posible que haya sido testigo de violencia o víctima de abuso en la escuela o en su casa. Los especialistas señalan que los niños con este tipo de conductas, son proclives a seguir con ellas cuando sean mayores.

Además los niños que son expuestos a la violencia y a la agresión en forma reiterada pueden desarrollar estos comportamientos agresivos. Si un niño chico insiste en pelear o morder los papás tendrán que buscar ayuda psicológica.

Medidas para abordar a este tipo comportamiento agresivo en los niños

  • No es fácil abordar el comportamiento agresivo en los niños ya que implica tener claridad respecto de sus razones. Serán los papás, profesores y/o encargados de observar y controlar las situaciones que se vayan presentando frente a sus ojos. Por eso deberán ser mediadores de las peleas infantiles.
  • Para lo anterior, se hace muy importante que tengan en claro lo siguiente:
  • Mientras se interfiera a temprana edad se vuelve mucho más efectivo.
  • Los papás o los profesores no deben esperar a que el niño muestre una conducta agresiva para actuar. Deben hacerlo en cuanto observen que el niño se siente frustrado o que se esté alterando.
  • Cuando los niños más chicos pelean seguido, la supervisión debe ser de más cerca. Si el niño le pega a otro, tendrán que separarlos al instante.
  • Posteriormente, deberán tratar de consolar y atender a la víctima.
  • En ningún caso los encargados del niño deberán darle algo a éste si se le está dando a otro. Es decir, si los papás les están dando una fruta al primo, no le deben dar esa misma fruta al hijo, sólo porque éste esté mirando. Le tendrán que proporcionar otra.
  • Si lo hicieran sólo estarían incentivando una conducta agresiva en el niño. Esto se explica, puesto que el niño entenderá lo anterior como: “el arrebatar a otro, está bien”.
  • Los papás no deben de ignorar o, mucho menos, menospreciar las peleas entre hermanos.
  • Naturalizar este hecho implica presentarlo como un acto necesario y que puede ser replicado.
  • Los papás y profesores le tendrán que enseñar que la agresión no es la forma correcta para conseguir lo deseado.

Ejemplo de comportamiento agresivo en los niños:

Dos niños, uno 5 y el otro de 3 años. El más grande está jugando con un auto de juguete y el menor se lo arrebata. Por tal razón, se originan peleas y gritos varios. El más chico grita y también patalea, puesto que desea el objeto. En este punto los encargados intervienen y le exigen al más grande que ceda el juguete al niño menor.

Con esta reacción sólo estarán reforzando en forma positiva que el niño menor patalee y grite siempre para obtener lo que quiere. Por ello el rol de los adultos resulta clave para controlar el comportamiento agresivo en los niños.

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