En elsegundo semestre, el embarazo estará bien establecido y muchos de los pequeños problemas que habías tenido al principio habrán desaparecido. Es el momento en que necesitarás realizar algunas pruebas para controlar el embarazo. Si tienes más de 35 años o antecedentes familiares de nomalías congénitas, por ejemplo, es probable que debas hacerte una amniocentesis y ecografía nucal.
Cambios Físicos
Los pechos comienzan a producir calostro –el primer alimento del bebé- y pueden caer algunas gotas de vez en cuando. Perderás la cintura y empezarás a “parecer” embarazada. Notarás que tienes más pigmentación en la aureola y en los lunares y pecas. Las encías quizás se vuelvan esponjosas, probablemente debido a la acción de las hormonas del embarazo. No hay razón para que los dientes se deterioren durante el embarazo, y no es cierto el dicho de que “se pierde un diente con cada hijo”.
Digestión
La hormona que ayuda al cuello del útero a estirarse para permitir que el bebé nazca también afecta a otros músculos del cuerpo. Todos los músculos de la zona intestinal se relajarán y esto puede causar muchas de las pequeñas molestias que se sufren durante el embarazo.
Puedes padecer ardor debido a que el esfínter, o anillo muscular en la parte alta del estómago, está más relajado de lo normal. Esta hace que los ácidos contenidos en el estómago vuelvan al esófago y provoquen malestar. Además las secreciones gástricas también se reducen y los alimentos permanecen más tiempo en el estómago.
Como los músculos intestinales están relajados, también tendrás menos movimiento intestinal y, aunque esto permite una mejor y más completa absorción de los alimentos, también puede provocar estreñimiento.
Aumento de tamaño
Cuando el útero ya ha crecido por encima de la pelvis, notarás que la cintura empieza a desaparecer. Probablemente ahora desearás llevar ropa más ancha y más cómoda.
Por otra parte, a muchas mujeres les comentan que a pesar de estar en el segundo trimetres, no se les nota el embarazo. Si esto sucede, no te preocupes. El volumen del abdomen en este periodo depende de muchos factores diferentes, incluidas la altura y la constitución; también si es tu primer embarazo o no será importante, porque el músculo uterino tiende a relajarse después del primer hijo. Además, según el tamaño del bebé será la proporción en que aumente tu abdomen. Si el médico está satisfecho con el progreso del embarazo, también puedes estarlo.
Cuidar de sí misma
Durante este trimestre del embarazo aumentarás más de peso (unos seis kilos) y es vital que sigas comiendo bien. Quizá tu postura cambie a medida que los músculos de la pared abdominal se estiren más y más para hacer espacio y acomodar el útero. A medida que este se hace mayor, su centro de gravedad cambia porque lleva más peso en la parte delantera. Intenta no empezar a echarte hacia atrás o puedes padecer dolores de espalda.
Dolor de espalda
Quizá tengas dolor de espalda, porque el aumento del flujo sanguíneo hacia la totalidad de la pelvis causa un reblandecimiento y una relajación de los ligamentos del sacro, que conecta los huesos pélvicos a la espina dorsal. Además, los ligamentos y el cartílago de la parte delantera de la pelvis aflojan y aumentan ligeramente la movilidad de estas articulaciones.
Para prevenir el dolor de espalda
Lo mejor es sentarse derecha e intentar no encorvarse. Será más cómodo sentarse en una silla dura o en el suelo. Si debes inclinarte, hazlo siempre con la espalda recta. No levantes peso si se puede evitar, pero si tienes que hacerlo, es aconsejable agacharse por las rodillas e incorporarse desde una posición en cuclillas.
Atención prenatal
Lo normal es que te realicen exámenes de orina, peso y presión sanguínea regularmente. Si es necesario se harán pruebas para detectar defectos cromosómicos. También, desde este momento, el médico querrá medir el crecimiento del bebé, por eso palparán el abdomen para controlar el tamaño, la forma del útero y la altura del fondo y escuchará los latidos del corazón del feto. Durante el cuarto mes probablemente te deberás hacer una ecografía y experimentarás la emoción especial de ver al bebé por primera vez. También podrás oír el latido increíblemente rápido del feto, ¡hasta es posible que veas cómo se mueve!
Prepararse para el bebé
Hacia el final del segundo trimestre probablemente te sentirás bien y rebosante de energía, de modo que es un buen momento para hacer los preparativos. Por ejemplo, elegir la habitación del niño y empezar a comprar la ropa y el equipo. Es recomendable hacer al menos alguna de estas cosas ahora y no esperar hasta el tercer trimestre. Para entonces tu volumen aumentará con rapidez y quizás no te apetezca salir de compras. También puede ser que empieces a cansarte con más facilidad.