La estimulación prenatal durante el tercer trimestre de embarazo ayuda al bebé a comunicarse con su familia, enfocar su atención e identificar voces y sonidos provenientes tanto del vientre materno como del exterior. Asimismo, los últimos meses del embarazo son perfectos para estimular el sentido visual de tu hijo mientras aún se encuentra en gestación.
La especialista en Estimulación Prenatal del Centro de Salud Integrativa Umuva, Dafnis Zambrano, explica que esto sucede porque “el sistema nervioso del bebé ya está desarrollado y listo para comenzar a funcionar, es capaz de abrir los ojos por primera vez, reacciona ante los cambios de luz, sigue una fuente luminosa; por eso éste es el mejor momento para realizar la estimulación prenatal a su sentido visual”.
Dafnis Zambrano entrega algunas técnicas y actividades que puedes realizar en el hogar para estimular a tu bebé durante el tercer trimestre de embarazo:
Estimulando el vínculo de apego entre ambos
• EJERCICIO 1:
Al igual que en los trimestres anteriores, se debe realizar la técnica de relajación junto con la visualización. Para ello, necesitas ponerte ropa cómoda y escoger un lugar de tu casa con iluminación tenue, música suave, que también tenga una cama o un sillón cómodo.
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Te ubicas en una posición agradable, de preferencia sentada. Cierras los ojos, comienzas a inhalar lenta y profundamente, luego exhalas, concentrándote sólo en sentir la música que te relaja. Tensas tus músculos mientras inhalas y los sueltas cuando exhalas; comienzas primero con los pies, haciéndote consciente de ellos, sigues con las piernas, el abdomen, los brazos, las manos, los hombros, hasta llegar a la cabeza. Ahí te centras en los párpados, la boca y la mandíbula, también los tensas al ritmo de la respiración.
Durante todo el ejercicio debes acariciar tu vientre con una de las manos –o con ambas, según tu preferencia-, haciendo movimientos circulares. En el tercer trimestre debes acariciar la zona de tu vientre donde sientas que está la espalda de tu hijo.
Lo imaginas en tu abdomen, listo para salir a conocerte. Puedes verlo abrigadito, cómodo; en este momento le dices que lo amas y le envías muchos pensamientos positivos. Le cuentas que sientes temor o ansiedad por su llegada, pero que al mismo tiempo estás feliz, que sólo quieres abrazarlo para seguir entregándole el amor que le haz transmitido durante todos estos meses.
Estimulando la audición, la comunicación y el sentido de ubicación
• EJERCICIO 2:
Recuerda que mientras realizas cualquier acción debes explicarle de qué se trata, por ejemplo le dices: “hijo, en este momento estoy caminando”; “bebé, ahora escucho música”; así sigues con el resto de las actividades que realices.
Durante el día notarás que hay ciertas acciones y sonidos que lo excitan o lo calman, cuando algo de esto suceda le comunicas de qué se trata. Si cuando escuchas una bocina de auto realiza una fiesta de pataditas en tu vientre le explicas: “hijo, ese sonido que escuchaste es una bocina de auto”.
Puedes encontrar más información de este tipo de estimulación en nuestro artículo “Importancia de la Estimulación Prenatal”.
Estimulando la audición y el lazo de apego entre padre e hijo
• EJERCICIO 3:
Como el embarazo es una tarea compartida entre ambos padres, una muy buena forma para que el padre estimule a su hijo es el juego que la especialista en Estimulación Prenatal, Dafnis Zambrano, nos explica. “El papá da suaves golpecitos sobre el abdomen de mamá, hablándole a su hijo con la cara pegada al vientre, diciéndole que lo ama y que ambos están felices por su llegada. El bebé responderá dando pataditas desde adentro, aprenderá a reconocer la voz de su papá y a jugar con él”.
Al igual que en el segundo trimestre, deben continuar cantándole, poniendo música que le guste y narrándole cuentos.
Estimulando la visión
• EJERCICIO 4:
Descubre tu vientre frente a una fuente de luz -puede ser una ventana en un día soleado o una lámpara durante la noche-, dejas pasar 1o segundos y cubres tu abdomen.
Cuando la guatita esté descubierta cuéntale que se trata de luz o de día si así lo prefieres: “hijo, esta es la luz del día”. En tanto, cuando cubras el vientre dile que se trata de oscuridad o de la noche: “bebé, esta es la oscuridad” o “hijo, esta es la noche”. Recuerda que puedes llamarlo por su nombre en caso que ya lo tengas decidido, o también por un apelativo amoroso con que lo hayas identificado durante todo el embarazo.
• EJERCICIO 5:
Nuevamente con tu vientre descubierto, ubica una fuente de luz enfrente –como una lámpara o una linterna de potencia media- y muévela en distintos sentidos, según tu preferencia. De este modo, tu bebé dentro del vientre podrá seguir la fuente de luz, centrando su atención en ella.