logo Facemama.com
Bebé mamando

Amamantar y trabajar

Como trabajar no significa necesariamente terminar de amamantar, es importante para la madre y el bebé continuar con la rutina de extracción de leche por lo menos hasta los seis meses de vida del pequeño.

Experto: Blanca Ossa, enfermera matrona UC

Por lo general, la mayoría de las madres vuelven al trabajo a los seis meses después de haber tenido a su bebé, pero también se puede retornar a la vida laboral antes, acogiendose a media jornada.

El problema de esta opción es que puede convertirse en una complicación para continuar con la lactancia, que los expertos recomiendan extender, por lo menos, hasta la semana 24.

Si es tu caso, existen varias opciones que puedes tomar para continuar amamantando una vez que te reintegres al trabajo.

Puedes dejar al bebé en una sala cuna o al cuidado de una persona cerca de tu trabajo. Respecto a las guarderías, en algunos países los empleadores están obligados a tener una para los hijos de sus empleados, por lo tanto, resulta mucho más fácil que puedas tomar un recreo cada tres o cuatro horas y vayas a alimentar a tu bebé.

Si no tienes esta opción, u optas por dejarlo al cuidado de una persona que viva cerca del trabajo antes de que termine tu permiso post natal, puedes hacer un plan de lactancia y hablarlo con tu empleador, así podrás adaptar el horario de tu hijo antes de que te reintegres a tu puesto.

En algunos países, como Chile, El Salvador y México, existen permisos de una hora para que las madres salgan a alimentar a sus hijos hasta por lo menos los seis meses, y en ocasiones por un período superior.

Sin embargo, hay muchas mujeres que no tienen la opción de trabajar cerca de sus bebés, por lo que deben recurrir a la extracción de leche durante su jornada laboral. De este modo, se logra que el bebé se siga alimentando con leche materna, inclusive en el horario de trabajo.

Para extraer la leche en el trabajo, lo primero que necesitas es un espacio adecuado e íntimo, de preferencia que tenga un refrigerador y, en caso contrario, puedes usar un termo con unidades refrigerantes para mantener las mamaderas. Recuerda que debes llevar la cantidad de biberones necesarios.

Si te cuesta o complica demasiado realizar la extracción de la leche manualmente, también puedes hacerlo con un sacaleche que encuentras en cualquier farmacia o tienda para el bebé. En caso de que tengas complicaciones mayores, y necesitas un adaptador eléctrico, no debes olvidar tener pilas o baterías de repuesto.

La extracción de la leche debe continuar cada tres o cuatro horas para mantener la rutina y así evitar que tus pechos comiencen a producir menos leche.

Si debes realizar la extracción en un lugar de uso común, puedes tener un pequeño letrero que diga “ocupado” para colgar en la puerta o puedes llevar una manta para cubrirte mientras sacas la leche para tu bebé.

Algunos tips que no debes olvidar cuando extraes la leche para tu bebé en el trabajo:

  • No olvides tener una blusa o chaqueta de repuesto, en caso de que se derrame la leche.
  • Usa ropa que se abra por delante y así se facilita la extracción de leche.
  • Lleva una botella de agua y comida o bocadillos saludables.
  • Puedes utilizar una almohada pequeña para apoyarte y así estar más cómoda mientras sacas la leche.

 

Relacionados