La mantención de la leche materna ha sido un tema recurrente en los últimos años, algunos señalan que es mejor conservarla en plástico, otros en envases de vidrio, específicamente porque utensilios de estas características logran conservar de manera óptima los beneficios de este tipo de leche.
El vidrio durante años, se ha mantenido en un lugar privilegiado en la conservación de la leche, ya sea materna o pasteurizada. Sin embargo, en el último tiempo y tras nuevas investigaciones, se señala que existen otro tipo de conservadores de leche como bolsas herméticas y envases plásticos.
El Pediatra Pedro Barreda en entrevista con Facemama.com, señaló que la conservación de la leche materna se ve afectada si ésta se guarda en envases de vidrio, ya que el lácteo mantiene células vivas que tienden a adherirse a las paredes de éste material, provocando la perdida de componentes fundamentales para la alimentación del bebé.
En tanto, la nutricionista del Centro del Tratamiento de la Obesidad de la Universidad Católica Ana Palacio, nos señaló que se debe considerar que los recipientes para transportar y conservar la leche materna deben ser de fácil limpieza y con cierre hermético, ya sean vasijas reutilizables o bolsas desechables.
Respecto a los envases de vidrio, la especialista recomendó no utilizarlos, debido a que se adhieren anticuerpos a las paredes del envase. Sin embargo, en su opinión, esto no sería relevante, debido a que la cantidad de inmunoglobulinas que pueden perderse son mínimas y, de todas maneras, la leche materna sigue siendo mejor que la leche artificial que no posee estas propiedades.
Los envases de plástico pueden retener sustancias del producto o liberarlas en éste. Claro que con una temperatura de 5º C, la interacción envase- producto es mínima, pero se potencian durante el calentamiento. Los envases plásticos se pueden utilizar, aunque es importante que sean de uso alimentario, según acotó la especialista.
Además, la doctora Palacios entregó varios consejos prácticos para la conservación de la leche materna:

Antes de proceder a la extracción de la leche, es necesario lavarse bien las manos.

Se puede recolectar leche de varias extracciones diferentes en un mismo envase, eso si, se debe tener en cuenta la fecha de la primera extracción para su conservación.

Se debe utilizar la leche según la periocidad de la extracción (de la más antigua a la más actual).

No se debe volver a congelar la leche materna una vez descongelada.

Para utilizar la leche congelada, ésta debe ser descongelada lentamente, cambiándola del congelador al refrigerador la noche anterior. Luego de todo este proceso, debe ser usada dentro de las próximas 24 horas.

Para entibiarla, hay que agitar el envase con la leche en agua caliente, no hirviendo.

Cuando se congela la leche la grasa se separa y se homogeniza al descongelarla, por lo tanto se debe agitar suavemente.

Idealmente hay que evitar el trasvasije de leche y utilizar la misma mamadera que se ofrecerá al bebé.
Recuerda que amamantar es siempre la mejor opción, ya que la leche materna es el mejor alimento para el desarrollo, nutrición y crecimiento sano de tu bebé. Asimismo, el amamantamiento que te ayudará a mantener y profundizar ese lazo de madre e hijo que genera este maravilloso proceso.