La posición para amamantar es lo principal para que alimentar a tu hijo sea todo un éxito. Una lactancia correcta es donde el pecho y el bebé encajan de manera exacta. Es parte de una habilidad que se aprende con el tiempo y que debe ser totalmente dominada. Para algunas mamás e hijos no representa mayor esfuerzo, pero hay otros que necesitan practicar mucho.
Forma correcta
Una lactancia correcta comprende el pezón y la aureola (el área oscura que rodea al pezón). Para dar comienzo al flujo, las encías del bebé deben comprimir la aureola y la leche de los senos localizada debajo. Si el bebé solo succiona el pezón es muy probable que quede con hambre, porque no se están comprimiendo las glándulas que secretan leche. Usted debe asegurarse que su bebé succione en el lugar correcto y no en otra parte del seno. Hay que tener en cuenta que los bebés siguen succionando aunque no les salga nada y pueden causar heridas con sus encías en las partes sensibles del tejido del seno.
Preparándose
Cuando usted y su bebé encuentren una posición cómoda, toque suavemente la boca del niño con su pezón, hasta que ésta se abra bastante (como un bostezo). Algunos especialistas en lactancia sugieren que dirija su pezón hacia la nariz del bebé y después hacia la parte baja del labio superior, así el niño abrirá más grande la boca. Esto evita que se pliegue el labio superior durante la alimentación. En el caso de que su bebé no abra la boca, puede tratar de untar algo de calostro, y después leche, en sus labios para estimularlo a amamantar.
Si su bebé se da vuelta, suavemente lleve su cara hacia usted, por reflejo el bebé nuevamente inclinará su cabeza hacia el pecho. No le apriete los dos cachetes para que su hijo abra la boca, eso lo puede confundir. Una vez que el niño se acostumbre a comer, el solo hecho de sentir el pecho y el olor de la leche hará que se gire hacia el pezón.
Selle el trato
Cuando la boca esté bien abierta, acerque a su bebé; no lleve el pecho hacia el niño y no empuje la cabeza del bebé hacia el pecho. No lance su pezón hacia la boca del niño, deje que el niño tome la iniciativa. Puede que el bebé haga varios intentos antes de abrir la boca para tomar correctamente la leche. Recuerde sostener su pecho hasta que el bebé pueda agarrarse firmemente a él y así pueda succionar bien.
Revise la leche
Usted sabrá cuando la lactancia está siendo efectiva porque la mandíbula de su bebé y la punta de su nariz tocarán su pecho. Cuando su bebé se está alimentando, su pezón se acercará a la garganta del bebé y las encías harán presión en su aureola. Es importante que los labios del bebé estén hacia fuera y no hacia adentro. Revise que su bebé no esté succionando su propio labio, porque los recién nacidos chupan cualquier cosa. Si se está chupando la lengua, debe parar la sesión con un dedo debe quitar el pezón y debe asegurarse de retirar la lengua antes de continuar.
La lactancia no es dolorosa si se hace correctamente, amenos que tenga una infección en sus pechos. Si siente dolor en el pezón mientras amamanta, es probable que si eje esté masticando el área en lugar de succionar todo el pezón y toda la aureola, es mejor que retire al niño del pecho y vuelva a ponerlo nuevamente. Si mientras está amamantando usted escucha que el bebé produce ruidos extraños es porque su hijo no está lactando bien.
Espacio para respirar
Si su pecho bloquea la nariz del bebé cuando amamanta, retire, un poco y muy suavemente el seno de con sus dedos. Puede elevar un poco al bebé para darle más espacio a la respiración.
Pero mientras maniobra, no deje caer nada de leche, a los dos les ha costado trabajo conseguirla.
Retírese suavemente
Si su bebé ya terminó de alimentarse, pero sigue pegado a su pecho, no lo quite abruptamente, eso le puede causar daño al pezón. Mejor tranque la succión: ponga un dedo en la esquina de la boca del bebé para que entre aire y empuje sus dedos contra las encías, hasta que sienta que el niño se suelta.
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