|

¿Cómo preparar un huerto?
Algunas recomendaciones generales:
La mejor orientación para plantar un huerto es hacia el sur. En esta orientación el huerto recibirá toda la luz y calor necesarios para un buen crecimiento
Lo ideal para proteger los huertos del viento es rodearlos con un seto. Deberemos ir controlando su altura podándolo y así evitar que hagan sombra a los cultivos. Los arbustos frutales, como la frambuesa son magníficos setos.
Cuando proyectemos el huerto, habremos de reservar un espacio para el acceso de carretillas, maquinaria, etc., como por ejemplo: para el transporte de abonos. También preveremos unas sendas de circulación.
Si disponemos de un terreno de al menos 100 m2 podremos plantar y recoger alimentos para dos ó tres personas. Deberemos hacer unas particiones para cultivar diferentes variedades de verduras.
Tendremos que labrar los terrenos pobres a una profundidad de 60 cm para renovar y oxigenar la tierra. Si labramos a más profundidad sólo conseguiremos colocar la tierra infértil en la superficie. Por lo tanto, sólo trabajaremos la capa superficial fértil. una tierra descuidada tendrá gran cantidad de terrones (bloques de tierra). Deberemos trabajar la superficie rompiendo los terrones con una azada, un motocultor o una horca para favorecer la penetración del aire y del agua.
Veamos a continuación cómo debemos efectuar la siembra.
Las bandas
La forma de organizar un huerto es formando bandas de 3 a 4 metros de largo por 1,20 metros de ancho y separadas entre sí 30 cm. Estas dimensiones y el sendero dejado entre las bandas nos permitirán pasar holgadamente con una carretilla.
La germinación
Para que las semillas lleguen a germinar, deben tener calor, sino la humedad las pudriría. Todas las semillas deben ser sembradas durante el periodo que indica en su embalaje pero evitando los días lluviosos y prefiriendo los de tiempo suave y apacible.
Una cosecha precoz
Hay variedades de verduras como las zanahorias de primavera, los rábanos o las lechugas que son de crecimiento precoz. Esto nos permitirá aprovechar más el huerto y plantar en otoño una segunda cosecha. Pero para ello deberemos sembrarlas antes en unas cajas vidriadas para acelerar su crecimiento.
Las cajas vidriadas
Para adelantar el proceso de crecimiento de las verduras y vegetales, las sembraremos en cajas vidriadas totalmente protegidas del frío. La caja vidriada la colocaremos en algún lugar bien soleado y la abriremos para airearla con el buen tiempo. De esta manera las siembras crecen de 3 a 4 semanas más rápido que al aire libre.
En plena tierra
Para saber con exactitud el lugar de la siembra haremos unos surcos en línea recta con el rastrillo y los marcaremos con un cordel. Iremos esparciendo las semillas, las más gordas de 4 en 4, y después pasaremos el rastrillo para taparlas. Cuando esté seca la superficie regaremos con un difusor de lluvia.
La replantación
Existen variedades de verduras que no se siembran directamente en plena tierra, sino que se siembran en una caja vidriada o en una parcela muy bien orientada al sol y luego se transplantan a la tierra. El momento del transplante es cuando estén ya crecidas y demasiado juntas unas de otras. Primero replantaremos las más fuertes e iremos haciendo lo mismo con las demás a medida que vayan creciendo.
Tratamientos
Al cabo de pocos días de que aparezcan las primeras hojas, pulverizaremos un funguicida sobre los brotes. En caso que el suelo se seque en superficie, regaremos con algún pulverizador, preferiblemente a primera hora de la mañana o por la tarde. Las plantas jóvenes necesitan de un riego frecuente pero moderado para que no se pudran.
Eliminar malas hierbas: unas dos veces al mes por lo menos eliminaremos y limpiaremos de malas hierbas los senderos. En función de las verduras que cultivemos escogeremos unos determinados herbicidas que no sean perjudiciales para nuestra plantación. Otra manera de evitar que nos crezcan las malas hierbas es cubrir el suelo con un plástico negro o con un lecho de paja.
Otros enemigos
Aparte de las malas hierbas hay plagas de animales muy perjudiciales para nuestros cultivos como las babosas o los caracoles que eliminaremos utilizando cebos envenenados. También hay productos especiales para combatir parásitos y criptógamos. Pero hemos de tener en cuenta que dejaremos de aplicarlos 15 días antes de la cosecha.
Métodos de plantación según la especie
Almácigo y trasplante: Consiste en realizar la siembra en un cajón o almaciguera y esperar hasta que las plantas tengan un tamaño adecuado para llevarlas a un lugar definitivo.
Este sistema se usa para semillas pequeñas y de difcil manipulación , pero que sean capaces de resistir el trasplante. El uso de almácigos tiene otras ventajas: permite tratar cuidadosamente las plantitas en sus primeras etapas de desarrollo, ahorramos semillas y nos ayuda a hacer un uso intensivo del suelo puesto que apenas cosechamos una hortaliza podemos reemplazarla inmediatamente por una planta sacada del almáciguero
Siembra directa, cuyas semillas se ponen directamente en el lugar donde queremos que la plantas se desarrollen hasta la cosecha. Este método se utiliza para semillas grandes , de fácil manejo, como melones, porotos, zapallo italiano, choclo, etc. o bien para aquellas hortalizas cuya parte comestible es la raíz y, por lo tanto, son severamente dañadas si se trasplantan. En este último caso tenemos las betarragas, zanahorias, rabanitos y otras.
Fuente: www.infojardin.com
|
|
¿Cómo preparar un almácigo?
Hacer un huerto, o preparar almácigos de hortalizas, hierbas medicinales, hierbas aromáticas, árboles, arbustos y flores no requiere de grandes extensiones, pudiendo adaptarse a espacios muy pequeños, donde pueden producirse cantidades suficientes incluso en maceteros y jardineras.
El almacigo es un sitio en el cual se siembran las semillas antes de hacer la plantación en el lugar definitivo.
1.- Debe colocar tierra orgánica hasta llenar 2/3 del recipiente en el que sembrará la semilla. En el mercado hay disponibles muchas clases de recipientes para la almaciguera. Prefiera los de materiales plásticos, evitando las antiguas bandejas de madera, pues los organismos causantes de enfermedades son difíciles de eliminar de esta superficie.
2.- Siembre en forma regular y espaciada. Cubra la semilla con una delgada capa de tierra fina y luego aplane la superficie suavemente.
3.- Riegue en forma de lluvia fina permanentemente con el fin de mantener siempre húmedo el suelo.
4.- De ser posible cubra el recipiente con un vidrio o plástico hasta que las semillas germinen, secando el material con frecuencia para limpiar la evapotranspiración.
5.- Cuando la plantita alcance los 8 a 10 cms de alto y tenga de 4 a 6 hojas trasládela al lugar donde quedará permanentemente.
Fuente: www.infojardin.com
|
|

Consejos básicos para cuidar tu jardín
Aquí te damos los pasos que debes seguir para que tu jardín esté siempre en las mejores condiciones, haciéndolo la envidia de todos.
1. PLANTAR
• No plantes demasiado apretado, dales espacio a las plantas para que se desarrollen bien de acuerdo a su tamaño.
• Excava hoyos amplios; saca todas las malas hierbas que puedas y mezcla la tierra con un abono orgánico, por ejemplo, estiércol, mantillo, compost, turba, etc. En lugar del abono orgánico puedes emplear abono mineral (fertilizante químico), pero sólo como alternativa, ya que es preferible el primero en el momento de la plantación.
• En el caso de los árboles, no olvides clavar y sujetar el ejemplar a un tutor firme para que se mantenga vertical.
2. REGAR
• Para saber regar las plantas es necesaria mucha observación y aprender de los errores.
• Durante el primer año desde la plantación no descuides el riego porque todavía las raíces son poco profundas.
• Riega por la mañana temprano o al atardecer, no con el sol en todo lo alto.
• Aporta más agua si la planta está a pleno sol o si está expuesta a los vientos.
• No mojes las flores porque durarían menos.
• Siempre es mejor quedarse corto a pasarse.
3. ABONAR
• Todos los años debes aportar a todas tus plantas (árboles, arbustos, rosales, flores, césped, etc.) algún tipo de abono.
• Puedes abonar sólo a base de abonos orgánicos, como estiércol, mantillo, compost, humus de lombriz, guano, turba..., pero lo mejor es usar un abono orgánico combinado con un abono mineral.
• El abono orgánico se hace en invierno u otoño, extendiendo en el suelo una capa de 2 ó 3 cm (si es guano, menos); luego se entierra ligeramente con la azada. Una vez el mes o cada dos meses (en invierno, nada), esparce un puñado de gránulos de fertilizantes minerales convencionales en la base de las plantas, por ej., Nitrophoska. Si usas los llamados fertilizantes de lenta liberación, los nutrientes los suelta poco a poco, a lo largo de 3 meses o más, y es suficiente con una aplicación en primavera y otra en otoño en lugar de un poco cada mes.
• Te recomiendo, por último, que añadas a la tierra, o que pulverices sobre las hojas, quelatos de hierro y otros micronutrientes con el fin de prever la carencia de Hierro y así tener hojas más verdes. Esto hazlo una vez al mes.
• El césped abónalo con 3 aplicaciones/año.
4. ELIMINAR MALAS HIERBAS
• Si quieres tener un jardín libre de malas hierbas, toma nota de los siguientes consejos:
• En macizos de arbustos, rocallas, jardines de cactus, caminos de grava, etc., antes de plantar, coloca una malla antihierbas. Sobre la malla extiende cortezas de pino, chinos o gravas de colores para conseguir un acabado estético.
• Otra opción son los acolchados o mulching. Consiste en recubrir el suelo al pie de las plantas con cortezas de pino, grava, paja, mantillo, turba, mantillo, compost... Muy eficaz para que no germinen semillas.
• Las Hierbas Perennes como la Grama, Juncia, Cañota, Correhuela, etc. son difíciles de erradicar porque rebrotan una y otra vez. Si las arrancas a mano o con azada, teniendo constancia, se irán debilitando y cada vez saldrán menos sin necesidad de recurrir a los herbicidas tipo Glifosato.
• Riega el día antes de deshierbar para que el terreno esté húmedo y así extraer las malezas con más facilidad.
5. PODAR
• Los árboles, arbustos, trepadoras y rosales se podan en invierno, pero a lo largo del año también se pueden, y se deben, hacer intervenciones ligeras para eliminar elementos indeseables tales como:
- Ramas secas, rotas, enfermas.
- Ramas que estorben el paso de personas.
- Ramas que hayan crecido mucho (chupones).
- Rebrotes que hayan podido surgir desde la misma raíz.
- Flores y frutos pasados.
- Ramas que hayan salido totalmente verdes en las plantas variegadas. Si no lo haces, irá perdiendo el variegado amarillo o blanco de las hojas.
• Los setos formales precisan al menos 2 recortes al año, pero en climas más suaves, de tipo Mediterráneo, serán necesarios entre 3 y 5 para mantenerlos perfectamente perfilados.
• Las Plantas Vivaces y de Temporada si están larguiruchas y poco densas se deben recortar ligeramente las puntas de los brotes para provocar que se desarrollen tallos laterales y hacer una mata más compacta y ramificada. Así darán más cantidad de flores.
• Orégano, Menta, Melisa, Lavanda, Tomillo, Salvia, Santolina... recórtalas tras la floración para provocar un nuevo desarrollo sano; si no, se harán leñosas.
6. CONTROLAR PLAGAS Y ENFERMEDADES
• Si cultivas tus plantas correctamente, con su riego, su abono, luz suficiente, etc., estarán fuertes y vigorosas y serán mucho más resistentes a los ataques de plagas y enfermedades.
• Inspecciona con frecuencia las hojas para descubrir la presencia de parásitos o cualquier signo de enfermedad. Cuanto antes los descubras, más fácil será su control.
• Atención a las plagas más frecuentes como son el Pulgón, la Cochinilla y la Mosca blanca.
• Si el año anterior ha habido fuertes ataques de alguna plaga u hongo, es lógico que vuelva a repetirse, por tanto, debes tratar preventivamente con insecticidas o fungicidas.
• Trata preventivamente los rosales una vez al mes con fungicida para evitar hongos como Oidio, Mildiu, Mancha negra y Roya.
• La Mariposa del Geranio hay que combatirla pulverizando cada 15 días; se vea síntoma o no.
• Captura a mano escarabajos, orugas, gusanos, caracoles, babosas... éstos últimos por la noche después de una lluvia o riego.
• Puedes usar Mariquitas para controlar parcialmente el Pulgón. Recoge todas las que veas (adultos y larvas), mételas en una caja y distribúyelas por las plantas atacadas de Pulgón.
• Corta y quema las hojas que hayan sido atacadas por hongos.
Fuente: www.infojardin.com
|
|
|
|
|
|
Facebook
Twitter