Un buen consejo para los padres es que una de las primeras cosas que deberían incorporar en la crianza de sus pequeños es que la salud bucal es parte de la salud integral de la persona, y por ende interfiere en la calidad de vida de ésta. Recuerda integrando la higiene bucal desde el nacimiento, tu bebé asegurará que sus dientes serán sanos y fuertes más adelante.
Todos sabemos que la enfermedad bucal más común en niños son las caries, sin embargo éstas se pueden prevenir. Ten en cuenta que tu bebé necesitará dientes sanos no sólo para comer y masticar, sino que serán importantes cuando esté aprendiendo a hablar, cuando quiera sonreír, y además, para poder tener una buena salud dental en la adultez.
La Dra. Joyce Huberman, Directora de la carrera de Odontología de la Clínica Alemana- Universidad del Desarrollo, señala que el cuidado de nuestro bebé en este aspecto debería comenzar durante el embarazo, “porque se ha demostrado que el traspaso de bacterias cariogénicas se produce a través de la madre”. Es por esto que sugiere que las madres se preocupen de la educación, prevención y tratamientos necesarios para disminuir su propio riesgo de caries, ya que de esa manera “también se están preocupando por su futuro bebé”.
Rutinas de Higiene
1. De 0 a 6 meses
Como ya te contamos, debes empezar a preocuparte de la higiene bucal del bebé desde el nacimiento, y para esto, la doctora Huberman recomienda en esta etapa limpiar sus encías con un pañal de gasa o una gasa húmeda luego de alimentarlo.
2. De 6 meses a 1 año
Alrededor de los 6 meses, los dientes del bebé comienzan a salir, y debemos incorporarlos en la higiene. Para esto es bueno adquirir un cepillo de dientes especial para bebés y cepillar sus dientes sólo con agua luego de las comidas (esto incluye las mamaderas).
3. Desde el primer año en adelante
La especialista de la Universidad del Desarrollo sugiere que a partir del año los padres acostumbren al niño a no dormir con la mamadera, y en caso de que no funcione, que ésta sólo contenga agua.
Siga con el cepillado por lo menos dos veces al día.
Además de estos consejos, los padres deben educar al niño en cuanto a sus hábitos alimenticios, ofreciéndole una alimentación balanceada y que no promueva el desarrollo de caries, evitando las bebidas gaseosas y los jugos azucarados. Durante la etapa de dentición no se recomiendan las galletas dulces ni saladas, porque pueden causar caries.
Es fundamental también incentivar a los pequeños a comer frutas, verduras y tomar agua potable. Esto último es muy importante, “ya que en nuestro país las aguas se encuentran fluoradas, lo que es un aporte a la prevención de caries” señala la doctora Huberman.
Asimismo, se les aconseja a los padres llevar a los bebés al dentista antes de los dos años, y de esta manera poder realizar la prevención necesaria en cada etapa de los niños.
El cepillado
Es esencial que el niño vaya adquiriendo el hábito de la higiene bucal desde pequeño, sin embargo la responsabilidad de una buena higiene depende de los adultos que lo acompañan y son responsables por él. Para que el desarrollo del hábito sea compartido, la doctora Huberman aconseja que “el niño tenga un cepillo dental y los padres manejen otro, de modo que una vez que el niño se cepille, los padres revisen su higiene y la complementen”.
En cuanto a la utilización de pasta dental, lo recomendable es que se comience a usar una vez que los padres estén seguros que el niño no se la va a tragar, algo que puede ocurrir alrededor de los 3 años. Asimismo, se debe comenzar con pastas especialmente formuladas para niños (que se pueden encontrar en cualquier farmacia o supermercado), porque tienen una concentración inferior de Flúor, y no resultan perjudiciales para los dientes del pequeño.
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Cuando le enseñes a tu hijo cómo debe cepillarse los dientes no olvides:
- Contarle que no necesita ocupar mucha pasta de dientes, tan sólo una pequeña cantidad basta (como del tamaño de una arveja).
- Recordarle que debe enjuagarse bien los dientes, eliminando toda la pasta y que no debe tragársela.
- Es necesario que cambie su cepillo cada tres meses.
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