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Impétigo

Es una infección cutánea sumamente frecuente en niños, es contagiosa y generalmente cursa con ampollas o úlceras en la cara, el cuello, las manos y la zona del pañal.

Síntomas comunes

  • Erupción de pequeñas ampollas frágiles formando costras de color de miel en la cara.

 Las causas del impétigo son bacterias de estafilococos y estreptococos. Se contagia directamente cuando un niño toca a una persona o a un objeto infectado. Puede aparecer en piel normal, pero, generalmente, afecta un rasguño, una raspadura, una picadura u otra lesión. Comienza en forma de ampollas frágiles que empiezan a supurar y gradualmente se transforman en una escara marrón-amarillenta. Si bien es muy desagradable, no es un sarpullido peligroso y su tratamiento es efectivo con medicación.

Lo que puedes hacer

Es fundamental que inculques buenos hábitos higiénicos en tus niños, ya que pueden ayudar a prevenir el impétigo, el que se suele desarrollarse cuando una úlcera o erupción se rasca repetidamente.

Procura que tu hijo mantenga sus manos lejos del sarpullido. Si se rasca, puede extenderlo a otras partes del cuerpo, contaminando además cualquier cosa que toque con las bacterias. Vigila que se lave las manos y la cara con jabón y agua a menudo. Mantén sus toallas separadas de las de otros miembros de la familia.

Para tratar el sarpullido, saca las costras lavándolas con agua y jabón, seca la zona delicada y aplica la crema antibiótica prescrita por el doctor.

Lo que puede hacer el médico

El tratamiento de un impétigo simple, que solo afecta a áreas de piel reducidas, se puede tratar con pomada antibiótica. Si la infección se extiende a otros lugares del cuerpo o la pomada no sirve, el médico recetará antibióticos de vía oral.

El tratamiento antibiótico debe hacer remitir el impétigo en pocos días. Debes asegurarte de que tu pequeño siga al pie de la letra las instrucciones del médico respecto a la medicación. Si no fuera así, podría desarrollar una infección cutánea severa.

Por mientras se cura la infección, cada día debes lavar con cuidado las áreas de piel infectadas con una gasa limpia y jabón antiséptico. Como mencionamos anteriormente, debes mojar en agua tibia jabonosa las áreas de piel costrosa para eliminar las costras, pero no es necesario que las elimines por completo.

El médico recomendará que se cubran las áreas afectadas con gasa u otro tipo de vendaje para que no se extienda a otras partes del cuerpo. También debes mantener las uñas de tu hijo limpias y cortas.

 


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