A diferencia de la hepatitis B y C, la hepatitis A es menos grave, tiende a una mejoría completa y no se vuelve crónica. Sólo se contrae una vez, ya que el cuerpo genera defensas contra esta enfermedad, y existen protocolos vacunatorios para prevenir el contagio.
Síntomas de Hepatitis A
Es frecuente en niños, aunque la mayoría de ellos no presentan síntomas al contraer el virus.
Por lo general los síntomas aparecen entre 2 y 6 semanas después de estar expuesto al virus de la hepatitis A. Generalmente son leves, pero pueden durar hasta varios meses, especialmente en adultos.
- Orina oscura
- Fatiga
- Picazón
- Inapetencia
- Fiebre baja
- Náusea y vómitos
- Heces de color arcilla o pálidas
- Piel amarilla (ictericia)
Tratamiento
La Hepatitis A no tiene tratamiento específico, pero se recomienda reposo durante la fase aguda. Lo ideal es evitar el consumo de alcohol y cualquier sustancia tóxica para el hígado, incluyendo el paracetamol, además de evitar las grasas.
Es común que el médico recete algunos medicamentos para tratar los síntomas de fiebre, dolor y malestar.
Aunque depende del estado de salud general del paciente, la mayoría se recupera entre 3 y 6 meses sin necesidad general de intervención médica.
Sólo 1 de cada mil casos se vuelve fulminante, con riesgo de muerte.