Infecciones del cordón umbilical

El cordón umbilical es una estructura que une al bebé a la placenta y que sirve como medio de alimentación. Todos los recién nacidos conservan parte del cordón durante los primeros días de vida y debe considerarse como una herida expuesta a infecciones. Conoce sobre las infecciones que pueden aparecer en el cordón umbilical de un recién nacido.

¿Cómo saber si mi bebé tiene una infección?

  • Si tiene el ombligo hinchado y muy rojo.
  • Si presenta fiebre o malestar.
  • Segrega pus.

Existen cuatro alteraciones que pueden aparecer en el ombligo del recién nacido y a las que los padres deben prestarle atención:

  1. Granuloma Umbilical: en algunos casos, después de que se cae el cordón, la zona puede inflamarse ligeramente. Esto puede generar la aparición de una protuberancia de apariencia normal en el interior del ombligo.
  2. Sangrado del Cordón Umbilical:es común que se observen unas gotas de sangre en el punto de separación, debido al roce del pañal. Pero si el sangrado es continuo y las manchas muy grande hay que consultar a la brevedad.
  3. Humedad o Exudación Umbilical: el ombligo presenta una humedad o exudación e incluso, puede tener algo de pus en su superficie. Esto puede deberse a una infección incipiente.
  4. Desprendimiento tardío: lo normal es que el cordón se desprenda dentro de las tres primeras semanas de vida.

¿En qué momento disminuye el riesgo?

Tras la caída del cordón, el riesgo de infección persiste hasta que el ombligo cicatriza completamente. Por esto, se debe seguir con los mismos cuidados y vigilancia hasta que la gasa que lo cubre se observe limpia.

¿Qué hacer después de la cicatrización?

Cuando el ombligo cicatriza, la madre puede comenzar a bañar al bebé con total normalidad; si se acumula suciedad en sus repliegues, puedes separarlos sin miedo para poder limpiarlos.

¿Cuándo consultar al médico?

  • Si a las tres semanas de nacido aún no se ha desprendido el cordón umbilical.
  • Si cuatro días después de caer el cordón aún mancha la gasa.
  • Si se observan secreciones amarillentas o malolientes.
  • La piel que rodea el ombligo se enrojece y parece doler.
  • Sangra de modo continuo.

¿Las infecciones en el ombligo tardan en sanar?

Si bien las infecciones del ombligo son poco frecuentes pueden diseminarse muy rápidamente en el recién nacido.

Recomendaciones

  • Es recomendable dejar secar el cordón al aire libre, es decir, sin taparlo con gasas, vendas o ropa.
  • Muchos especialistas aseguran que es mejor evitar bañar al recién nacido por lo menos, durante las primeras seis horas de vida.
  • Es fundamental seguir los consejos del neonatólogo o la matrona sobre el cuidado del cordón umbilical.


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