Beber alcohol estando embarazada puede traer consecuencias negativas tanto físicas como mentales. Cada año, son varios los bebés que nacen con alguna malformación como consecuencia de la ingesta de alcohol de su madre. A pesar de que son muchas las mujeres que están conscientes de los graves problemas generados por el alcohol en el embarazo, hay mamás que no le toman el peso o no saben que el consumir una dosis mínima de alcohol, puede traer secuelas irreparables para su futuro bebé.
Por esta razón se recomienda a las embarazadas y a aquellas mujeres que se encuentran en período de lactancia, no consumir nada de alcohol, incluido el vino, la cerveza y otros tragos más suaves, los que también pueden provocar defectos.
En Estados Unidos detectaron el Síndrome Alcohólico Fetal (SAF), que se caracteriza por un crecimiento lento, rostro anormal, problemas en el sistema nervioso central del bebé y alteraciones conductuales. De la misma forma, es fundamental que aquellas mujeres que tengan en sus planes quedar embarazadas, dejen de consumir alcohol antes de concebir una nueva vida.
Hay que tener claro que cuando una mujer embarazada consume alcohol, éste pasa directamente al feto, por medio de la placenta. Pero el feto no tiene la misma capacidad que un adulto para descomponer el alcohol, por lo que el proceso es más lento, llegando a producir los llamados Trastornos del Espectro Alcohólico Fetal (FASD), que es una de las causas más comunes de retraso mental.
Además, los bebés que poseen este trastorno son pequeños al nacer y su desarrollo es dificultoso. Sus ojos son pequeños, la piel entre el labio superior y la nariz es lisa, es decir, no presenta los relieves que poseen la mayoría de las personas. En cuanto al corazón, puede que éste no se desarrolle totalmente, también pueden tener un cerebro pequeño, con una forma poco común y presentar algo de incapacidad mental. De la misma forma, pueden tener problemas de concentración, coordinación, de comportamiento y emocionales.
Los efectos que pueden producir el FASD duran para toda la vida y a pesar que la persona no experimente algún grado de retraso mental, es probable que presente problemas psicológicos, que se reflejarán en el individuo cuando comience a vivir de forma independiente.
Cabe considerar que para el FASD no existe remedio, pero si esto se diagnostica tempranamente, es decir, antes de los seis años, se pueden mejorar las apariencias de las personas a largo plazo.
Por todo lo dicho anteriormente, se recomienda a toda embarazada, a aquellas mujeres que sospechen estarlo o que tengan planes de concebir, no ingerir alcohol. Si ya está consumiendo, debe dejarlo lo antes posible, para evitar los riesgos mencionados.
La pareja es fundamental para ayudar a que la mujer deje de consumir alcohol. Se aconseja que el hombre evite beber delante de ella, porque será un gran aporte para evadir la tentación y así prevenir el nacimiento de un hijo con problemas.