Si estás acostumbrada a ser enérgica y de repente te encuentras con fatiga, náuseas y que no puedes llevar a cabo tantas tareas como antes, es necesario que frenes y aceptes tu nueva identidad, lo cual puede ser un verdadero desafío. Si los síntomas del embarazo son relativamente leves y has estado esperando a tener un bebé toda tu vida, tu nuevo papel puede ser más fácil de aceptar.
A medida que tu bebé va creciendo, te sentirás cada vez más cómoda con la idea de estar embarazada y de convertirte en madre. Para mejorar tu sentido de identidad, debes tener en cuenta:

Unirte a un grupo de atención prenatal: Ya sea que realicen ejercicios aeróbicos acuáticos prenatales, clases de
yoga prenatal o clases de
parto, estar con otras mujeres #embarazadas# ayudará a tu sentido de
identidad.

Lee libros sobre el
embarazo: Los libros sobre “cómo hacer” son útiles y abundantes, pero la lectura de otras mujeres en primera persona acerca del
embarazo y la maternidad pueden ser aún más útiles.

Encuentra una mentora: Hablar con una amiga que ha soportado un
embarazo (o dos o tres), sobre todo una amiga sincera que quiere saber cómo te sientes realmente, puede ser una gran manera de conseguir apoyo, asesoramiento y un mayor sentido de tu nueva identidad.
¡Vamos!, ya sea sorpresivo o muy esperado, un embarazo te traerá muchas alegrías y es mejor disfrutar de este proceso que sólo se repite un par de veces en la vida y nunca uno es igual al otro. Si bien es cierto, cuesta adaptarse, preocúpate de pasarlo bien y no te compliques demasiado, así también te será más fácil asumir tu nuevo rol.