La importancia de una nutrición balanceada
Las vegetarianas y veganas pueden tener un embarazo perfectamente saludable con un pequeño plan nutricional.
Asesoría:
Dr. Juan Víctor Valdivia, ginecólogo de Clínica Alemana
Muchas mujeres han eliminado de su dieta los alimentos provenientes de animales. Están las vegetarianas (no consumen carnes) y las veganas (excluyen por completo los productos de origen animal, por ejemplo huevos y leche). Si eres una de ellas, debes informárselo a tu médico, y solicitar una dieta balanceada y especial para lograr llevar un embarazo sano y sin que le falten nutrientes al feto durante el desarrollo.
Si eres vegetariana o vegana, el desafío es asegurarse de obtener lo suficiente de estos nutrientes durante la gestación: proteínas, Vitamina B12, Vitamina D, Zinc y ácidos grasos omega-3.
Es muy importante que si llevas una dieta sin carne, le pidas a tu médico que te dé vitaminas para suplir la deficiencia que puedas presentar de estos nutrientes. Como todas las mujeres embarazadas, también necesitas ácido fólico, hierro y calcio para apoyar el crecimiento celular, el cerebro y el desarrollo de los órganos de tu bebé.
Si eres vegana, es necesario que prestes especial atención al calcio. Algunas fuentes no lácteas de calcio son el tofu, el brócoli, el jugo de naranja enriquecido o la leche de soja, las verduras de hojas oscuras y las almendras. Las vitaminas prenatales son importantes para todas las mujeres embarazadas, pero especialmente para las veganas.
El doctor Juan Víctor Valdivia, ginecólogo de Clínica Alemana, explica que “en las pacientes vegetarianas y veganas, si existe déficit de alguna vitamina u otro elemento como proteínas, etc., los fetos pueden tener restricción de crecimiento intrauterino, es decir son más pequeños para la edad gestacional, aumenta el riesgo de parto prematuro y disminución del desarrollo intelectual, aunque en relación a esto último no existen datos claros. Si hay déficit de ácido fólico, está demostrado el aumento de malformaciones del SNC y defectos faciales”.
Qué comer
Es fundamental que durante el embarazo no dejes fuera de tu dieta los siguientes alimentos:
- Tres porciones diarias de proteína, como ½ taza de porotos o guisantes secos cocidos, ¼ de taza de nueces y semillas, o ½ taza de queso de soja.
- Cuatro porciones de alimentos ricos en calcio y vitamina D, como una taza de leche descremada o semidescremada, o leche de soja enriquecida al día.
- Tres porciones de frutas y cuatro porciones de verduras –una ración equivale a una taza de fruta fresca o una taza de verduras crudas.
- Nueve o más porciones de granos enteros a la semana (por ejemplo, ½ taza de arroz moreno, ¾ de taza de harina de avena, 1 rebanada de pan de trigo integral).
- Una o más porciones de alimentos ricos en vitamina B12, como leche, yema de huevo, leche de soja enriquecida y alimentos de soja fermentados.
Sobre la soja
La soja es considerada segura durante el embarazo, a pesar de que comer una gran cantidad de soja no se recomienda, ya que los efectos no son claros. Algunos productos de soja contienen altas cantidades de estrógeno de una planta llamada isoflavonas, que puede actuar como una forma débil de la hormona estrógeno en el cuerpo. Algunos estudios han cuestionado el efecto de las isoflavonas en el feto en desarrollo.
Se recomiendan 25 gramos de proteína de soya al día. Si tu dieta es rica en soja, habla con tu médico. Tanto las vegetarianas como las veganas pueden considerar trabajar con un nutricionista para asegurarse de que están comiendo una dieta equilibrada.
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