La diabetes gestacional es un tipo de diabetes que aparece durante el embarazo, pero que desaparece una vez que tu bebé nace. Se desarrolla, aproximadamente, en dos de cada cinco embarazos y al igual que otras diabetes, indica que tú cuerpo está teniendo dificultades para controlar los niveles de azúcar en la sangre.
Para saber si tienes o no diabetes gestacional, te debes someter a un análisis de sangre. Antes de tomare la muestra debes beber un líquido muy dulce que contiene 50 grs. de glucosa. El azúcar entra en la sangre rápidamente, provocando que tu nivel de glucosa se eleve en unos 30 ó 60 minutos. Después de este tiempo te sacan sangre para medir el grado en que tu cuerpo metaboliza la glucosa. Debes tener en cuenta que durante de la prueba, o después, te sentirás mareada, un poco nerviosa e inclusive tu bebé se moverá más de lo normal durante el día.
Las posibilidades de tener diabetes gestacional aumentan si:

Tienes
sobrepeso.

Tienes más de 35 años.

Tienes familiares con diabetes.

Tuviste un
bebé muy grande anteriormente.

Presentaste diabetes gestacional en un
embarazo anterior.
Los bebés de mujeres que sufren diabetes en el embarazo son, generalmente, más grandes de lo normal debido al azúcar adicional que reciben durante su formación. Estos bebés pueden tener problemas de azúcar al nacer y son más propensos a sufrir de ictericia en sus primeros días de nacido.
En casos muy graves el médico receta insulina para controlar la diabetes, pero por lo general sólo se controla con dieta y ejercicio.
Evitando la diabetes gestacional
Lo mejor para cuidarte y prevenir la diabetes gestacional es una dieta rica en alimentos integrales que te dejará muy satisfecha y sentirás poco apetito para otros alimentos, como por ejemplo los procesados que por lo general contienen mucha azúcar.

Realiza una dieta basada en granos enteros, verduras, frutas y carne magra o baja en grasas.

Trata de sustituir tus “antojos” por jugos de fruta natural.

Evita los endulzantes artificiales ya que no son buenos ni para ti ni para tu
bebé.

Coma cinco a seis porciones pequeñas de comida al día, en lugar de tres o cuatro comidas grandes.
Con estos sencillos consejos puedes mantener tu energía, llevar un embarazo sin la molestia de la diabetes gestacional y cumplir de repente (sólo de vez en cuando) un dulce antojo.