El desprendimiento de la placenta, se produce cuando la placenta se separa de la pared del útero, lo que puede poner en riesgo a tu bebé ya que lo priva de nutrientes y oxígeno, pero también te puede causar una pérdida severa de sangre. En cifras generales, el desprendimiento de placenta se presenta en uno de cada 75 embarazos.
¿Cómo saber si estás en riesgo?
No se sabe bien que causa el desprendimiento de placenta, pero es muy probable que te ocurra cuando:
- Se tiene presión arterial alta.
- Tienes 40 años o más.
- Cuando se han tenido muchos hijos antes.
- Estuviste expuesta de manera excesiva al humo de cigarro.
- Consumes de drogas o alcohol.
Síntomas
El principal síntoma de que tu embarazo corre el riesgo de que se desprenda la placenta es el sangrado vaginal, pero existen otros menos comunes a los que debes poner atención:
- Contracciones que no se detienen.
- Dolor en el útero o sensibilidad en el abdomen.
- El útero se siente duro.
Si presentas cualquier síntoma tu médico pedirá que te realices una ecografía para determinar que se trata efectivamente de esta complicación y no de otro problema.
El tratamiento dependerá de qué tan avanzado está tú embarazo o de qué tan saludable te encuentres tú y el bebé. Entre las posibilidades está el monitoreo electrónico y la hospitalización.
Placenta adherida
La placenta se desprende el útero por sí sola después del parto, pero en algunos casos (una de cada 533 partos) la placenta se queda adherida muy profundamente a la pared uterina. Esto te puede poner en riesgo de sufrir una hemorragia, lo cual requiere de una cirugía inmediata. Esta situación es muy difícil de diagnosticar antes del nacimiento de tu bebé.