La mayoría de la gente asocia las artes marciales con los deportes de contacto como el kung fu y el karate, pero hay otras disciplinas, a menudo llamadas "Meditación en Movimiento", que combinan los movimientos con la respiración controlada mental y corporalmente, mediante un entrenamiento que promueve la salud y el bienestar. Por ejemplo, el Tai Chi, que evolucionó a partir del Qigong, también es otra actividad ideal para mujeres embarazadas.
Las Influencias llegaron de Asia a Estados Unidos en las últimas décadas, y hemos aprendido que las actividades como el Tai Chi y Qigong (o Chi Kung) son sólo un par de maneras de practicar un ejercicio con una mezcla de movimientos físicos y un enfoque mental. Lo que separa a esta actividad de otras es la concentración en la meditación dinámica que, según los profesionales, aumenta la concentración mental, la claridad de pensamiento y de la paz interior. Disciplinas ideales para mujeres embarazadas que quieren seguir ejercitándose sin poner su salud y organismos en riesgo, pero recuerda que antes de tomar la decisión, debes saber si esta disciplina es adecuada para ti.
Meditación en Movimiento
El Qigong combina la mente y el cuerpo, entrenamiento suave que relajará y no lastimará las articulaciones del cuerpo. Centrándose en la meditación, la respiración y los movimientos repetitivos para quedar tranquilas y llenas de energía, es ideal para cuando te sientes agotada y agobiada, y lo importante de esta ejercitación es que ayuda a ponerse en contacto con tu cuerpo que va cambiando rápidamente, permitiéndote seguir el ritmo de sus cambios.
El Tai Chi evolucionó del Qigong, y es otra actividad ideal para mujeres embarazadas, y para quienes no lo están también. El Tai chi es la encarnación de la meditación en movimiento, donde se integran la mente, el cuerpo y el espíritu, a través de una respiración profunda mientras te mueves en una serie de ejercicios llamados "formas".
En una clase típica de Tai Chi se enseña la meditación y cómo coordinar la respiración con cada movimiento, aprender las formas básicas con bellos nombres como "Acariciar la cola de un gran pájaro" y "La grulla blanca extiende las alas", repetirás estos movimientos una y otra vez por unos 10 minutos a lo largo de una hora.
Para los más Atléticos
Tradicionalmente, el kickboxing es un deporte de contacto que combina los movimientos de las artes marciales con las golpes del boxeo y puede ser un ejercicio peligroso para las mujeres embarazadas. Sin embargo, el kickboxing aeróbico, para la mayoría de los que están familiarizados con el ejercicio aeróbico es la versión occidental, una combinación de coreografía con patadas, puñetazos y saltos con música.
Si has participando activamente en kickboxing aeróbico, ¿Será seguro continuar? Sí, solo si tu médico lo aprueba. Sin embargo, a medida que avance tu embarazo, tendrás que reducir las patadas y puñetazos para proteger tus articulaciones ya que tu movilidad se verá afectada por tu falta de equilibrio a medida que pase el tiempo en tu embarazo.
Si nunca has intentado ejercitar kickboxing, lo más recomendable es no comenzar con esta actividad ahora que estas embarazada, no es lo ideal es estos momentos, ya que te puede causar lesiones si no realizas los movimientos correctamente. Sin embargo, si lo has practicado antes o estas decidida a hacerlo, la forma ideal de empezar es tomar una clase con un instructor que puede trabajar contigo en tu estado para hacer las modificaciones que sean necesarias a la actividad. Un par de cosas que debes tener en cuenta son:
- Tu equilibrio.
- Tus articulaciones.
- Tu bebé
- La temperatura de tu cuerpo.
Precauciones
Lo ideal es mantenerte libre de lesiones y seguro a tu bebé, esas siempre deben ser tu primera prioridad, por eso asegúrate de:
- Consulta con tu médico antes de comenzar cualquier nuevo ejercicio y antes de continuar las actividades en las que ya estabas involucrada.
- Al tomar un curso o taller, habla con el instructor para que él o ella puedan trabajar contigo, permitiéndole modificar tus movimientos cuando sea necesario.
- Evite las clases cuando el gimnasio este lleno de gente.
- Mantente atenta a tu equilibrio y organiza un ritmo adecuado para tu cuerpo así tendrás el control de él.
- Presta especial atención a cómo te sientes. Si sientes vértigos o mareos y si según tu experiencia detectas cualquier indicador de advertencia o peligro, para inmediatamente y consulta a tu médico.